21 de noviembre 2008 - 00:00

Punto de partida para lograr el gran sueño

Punto de partida para lograr el gran sueño
David Nalbandian será el encargado de iniciar el camino en la final de la Copa Davis frente a David Ferrer, según quedó establecido ayer en el sorteo de la serie al mejor de cinco puntos, que protagonizarán Argentina y España, en Mar del Plata.

Nalbandian y Ferrer saltarán al court central del Polideportivo Islas Malvinas, a las 13, y a continuación se enfrentarán el tandilense Juan Martín Del Potro ante el español Feliciano López.

En tanto, el partido de dobles, que será mañana a las 14, tendrá como protagonistas a Agustín Calleri y José Acasuso y a los españoles Feliciano López y Fernando Verdasco, aunque los capitanes de ambos equipos pueden cambiar a los tenistas hasta una hora antes de comenzar el partido.

El domingo se jugarán el cuarto y quinto puntos de la serie. A las 12 abrirán la jornada Del Potro ante Ferrer y luego Nalbandian enfrentará a Feliciano López.

Por reglamento el primer día de la serie se deben enfrentar el single uno de un país contra el segundo del otro y viceversa, por lo tanto, se sabía que Nalbandian iba a jugar el primer día con Ferrer.

Y el sorteo salió a pedir del equipo argentino, que bregaba porque el cordobés, número dos de la Argentina, juegue en el primer turno.

La preferencia se debe a que al jugar en el primer partido de la jornada, Nalbandian gozará de más horas de descanso para una eventual participación en el punto de dobles, todo lo contrario a lo que le ocurre a España, ya que López -uno de los dos doblistasse medirá en el segundo turno con Del Potro.

Desde que Rafael Nadal, el número uno del mundo, decidió bajarse de la final de Copa Davis, Ferrer, actualmente en el puesto 12, tomó la posta de su compatriota y hoy intentará prolongar su serie positiva ante Nalbandian, a quien venció seis veces en nueve oportunidades.

Sin embargo, el argentino, once del ranking mundial, supera a Ferrer en los enfrentamientos sobre canchas rápidas (3 a 2), justamente la superficie sobre la cuál se llevará a cabo la serie, y en la que el cordobés se siente más cómodo.

La serie ante España no sólo será la primera final de la Argentina en la historia como local y consecuentemente el encuentro de Copa Davis más trascendente de todos los tiempos, sino que constituirá el primer cotejo de esa competencia en el país que no se jugará sobre polvo de ladrillo.

Si bien los tenistas argentinos a lo largo de la historia prefirieron el polvo de ladrillo, la mejor adaptación de Nalbandian y Del Potro a las canchas rápidas y bajo techo, y los cuatro títulos de Rafael Nadal en Roland Garros, hicieron que tanto Alberto Mancini como los jugadores eligieran una superficie veloz.

Al igual que Nalbandian, Del Potro, noveno del ranking mundial, se mueve con mucha facilidad en las canchas duras y mañana buscará prolongar su gran momento frente a López (31 del mundo), un zurdo muy talentoso pero algo inestable.

Tanto en un partido como en el otro, la clave pasa por tratar de ganar el primer set y así vencer psicológicamente a un rival que llega golpeado por la ausencia de Nadal y que ve al equipo argentino como amplio favorito.

Además la importancia de no ceder sets radica en que Nalbandian decae mucho en los partidos largos -en la semifinal contra Rusia perdió el cuarto punto frente a Nicolay Davydenko regalando el cuarto set por 6-0- y que Del Potro llega un tanto averiado por un malestar muy fuerte en las uñas de los dedos gordos de ambos pies.

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