22 de abril 2002 - 00:00

RACING FUE MÁS ALLÁ DE TODO

Se hizo una costumbre. Una mala costumbre. Cuando un equipo va perdiendo, sus hinchas -los violentos-comienzan a hacer desmanes para que se suspenda el partido. En menos de una semana sucedió en tres escenarios: el martes, en Avellaneda, con la hinchada de Independiente; el miércoles, en La Plata, con la gente de Gimnasia; y ayer, nuevamente en Avellaneda, pero con la parcialidad de Boca. No importa ya que en la zona donde se tiran proyectiles esté el propio arquero de su equipo. De nada valieron los esfuerzos de Abbondancieri para convencer a esos inadaptados de que le dejaran patear el penal a Bedoya. Boca había sufrido minutos atrás las expulsiones de Schiavi y Traverso, y el penal sobre la hora a Torres podía haber sentenciado definitivamente el resultado, cuando faltaba un minuto para los 45 reglamentarios. Baldassi esperó ocho minutos y cuando iba a hacer ejecutar el penal, volvieron a caer piedras. Punto final y otro partido sin terminar cuando Racing le ganaba a Boca 2 a 1.

Antes de los incidentes hubo un partido normal, donde Boca no supo definir cuando hizo mejor las cosas. Durante todo el primer tiempo fue ampliamente superior, porque tuvo el control de la pelota ante un rival que lo esperó muy atrás. Con el gran trabajo de Carreño en la recuperación y distribución y la sociedad que formaron éste y Tévez, Boca creó las mejores situaciones. Si no logró ponerse en ventaja fue por la impericia de sus jugadores y por la incidencia y el gran momento que está atravesando Campagnuolo.

Racing no podía imponer su estrategia de juego. Simplemente, porque Maciel y Bastía no podían cortar el circuito generador que proponía Boca con su fútbol. La ofensiva de Racing se basaba -por entonces-en los pelotazos de Bedoya a espaldas de César González (reemplazó al lesionado Clemente Rodríguez) para aprovechar los piques de Milito. Con esa fórmula logró la que-por entonces-surgía como una injusta ventaja. Aunque le duró poco, porque César González marcó un verdadero golazo de tiro libre.

Sin embargo, el juego cambió cuando Merlo hizo ingresar a Arano por y --fundamentalmente-cuando sus jugadores adoptaron una actitud más ofensiva.

Al mismo tiempo, Boca fue bajando su nivel. Por entonces, Arano ya demostraba que su tarea no se basaba solamente en el aspecto defensivo, pues peleó una pelota y terminó en el segundo gol de Milito.

Racing siguió siendo más, hasta que surgieron las expulsiones y el penal a Torres que Bedoya no pudo rematar. En definitiva, otro final inconcluso, otro bochorno.

Racing:
Campagnuolo; Vitali, Loeschbor, Ubeda, Maciel; Gustavo Barros Schelotto, Bastia, Chatruc, Bedoya; M. Estévez y D. Milito. DT: Merlo.

Boca:
Abbondancieri; J. Martínez, Schiavi, Traverso, C. Rodríguez; O. Pérez, Battaglia, C. Giménez, Tévez; Carreño y Bracamonte. DT: Tabárez.

Goles:
PT 14m Milito (R); 40m C. González (B); ST 18m Milito (R).

Cambios: PT 14m C. González por C. Rodríguez (B); ST Arano por Gustavo Barros Schelotto (R); 25m Gaitán por J. Martínez (B); 32m Viveros por M. Estévez (R); 38m L. Torres por Chatruc (R); 43m G. Pinto por Carreño (B).

Incidencias: ST 37m expulsado Schiavi (B); 42m expulsado Traverso (B); 44m se suspendió el partido cuando Bedoya (R) iba a rematar un penal.

Estadio: Racing.

Arbitro: Baldassi.

Dejá tu comentario

Te puede interesar