San Lorenzo volvió a decepcionar. El gran equipo por el que gastaron millones de euros no aparece y el técnico estrella Ramón Díaz equivoca los planteos, armando dos líneas de cuatro y dejando muy aislados en este caso a D'Alessandro (de flojo debut) y a Silvera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Caracas demostró ser un equipo discreto. Que a priori no se iba triste si terminaba empatando y que fue atreviéndose con el correr de los minutos ante la tibieza del rival. Tuvo como mejor jugador a su mediocampista Ronald Vargas.
San Lorenzo salió con un planteo mezquino, con un solo delantero (Silvera) y con Andrés D'Alessandro en una posición intermedia entre atacante y mediocampista, lo que los italianos bautizaron como «medio punta». Lejos de ellos dos líneas de cuatro más preocupados en rebotar la pelota para arriba, que en arrimarse a los dos hombres encargados de atacar.
Caracas, por su parte, con sus limitaciones intentó atacarutilizando la altura de Pablo-Bastianini y la movilidad de Castellín, aunque tampoco generó muchas jugadas de gol hasta que Ronald Vargas con un remate, desde afuera del área, abrió el marcador.
Después hubo un atisbo de reacción en San Lorenzo que se agotó cuando se fue expulsado Tula por una imprudente infracción en la mitad de la cancha, que no merecía la tarjeta roja, pero sí la amarilla.
En el segundo tiempo nada cambió. En realidad entró Adrián González por Rivero y D'Alessandro pasó a ser el volante por derecha. Caracas retrasó sus líneas respetando los pergaminos de San Lorenzo y eso produjo la «ilusión óptica» de que el equipo argentino dominaba, aunque no creaba una sola situación de gol.
Caracas aprovechó una de sus pocas oportunidades y Rafael Castellín marcó el segundo gol, después de dos fallas defensivas, y allí Ramón Díaz se decidió a poner a Romeo para acompañar al solitario Silvera. Ya era tarde. Lo que no se hizo en 75 minutos, difícil que se haga en 15 y menos cuando la derrota produjo un desorden en todas sus líneas.
San Lorenzo tuvo un decepcionante debut. Había creado muchas expectativas, pero jugó muy mal y sigue en 2008 sin ganar ningún partido.
Dejá tu comentario