Sobre el final, el Rojo volvió al triunfo

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Independiente logró un agónico triunfo sobre Gimnasia y Esgrima La Plata por 1-0, en su nuevo estadio Libertadores de América, y se acercó a tres unidades de los punteros del torneo Apertura, al comenzar la decimotercera fecha.

El equipo de Américo Gallego, distante del que superó por 3-2 al entonces líder Colón de Sante Fe en la vuelta a casa dos jornadas atrás, celebró por un cabezazo del defensor Eduardo Tuzzio a los 42 minutos del segundo tiempo, tras un error de salida del arquero Gastón Sessa.

En efecto, el conjunto de Avellaneda sumó 24 puntos, quedó a tres de Banfield y Newell`s Old Boys de Rosario -tienen jugado un partido menos- y visitará la próxima jornada a San Lorenzo, otro de los equipos encumbrados.

Gimnasia, que registra seis partidos sin ganar (dos empates y cuatro derrotas), quedó inmerso en zona de promoción, un punto por debajo de Rosario Central en la tabla de los promedios.

Una vez más en el campeonato, los dirigidos por Leonardo Madelón, ligeramente superiores al rival en el desarrollo del juego, penaron por la falta de gol y pagaron caro un error defensivo que los dejó con las manos vacías.

En el contexto de un juego malo y con pocas emociones, la visita ocupó mejor los espacios en la cancha, tuvo mejor trato de pelota y buscó el gol con sus armas, por cierto, inofensivas.

Es que tanto el colombiano Marco Pérez como José Vizcarra, que perdió la mejor ocasión de gol en el primer tiempo, conformaron una dupla muy "liviana" para vulnerar el arco adversario.

Independiente mostró actitud ofensiva pero demasiado desorden. Ignacio Piatti, maltrado por el público visitante que recordó su polémica salida del club platense, fracasó por completo en la tarea de nexo entre la línea media y la ofensiva.

Entonces, Darío Gandín y Andrés Silvera, los delanteros preferidos del "Tolo" Gallego, fueron espectadores de un partido que se encaminaba hacia un empate en cero.

Gimnasia había intentado en el segundo tiempo con tres tiros desde afuera del área (dos de Luciando Aued y otro de Juan Cuevas), todos insuficientes para sorprender a Adrián Gabbarini.

Independiente, sin variar su rendimiento pese a los cambios, parecía condenado al primer sinsabor en el Libertadores de América pero una pelota parada transformó la desazón en delirio.

"Patito" Rodríguez ejecutó un córner desde la izquierda, Sessa dudó en quedarse o salir a cortar el centro y Tuzzio encontró el espacio justo para sellar el triunfo con un cabezazo.

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