30 de noviembre 2008 - 00:00

Tigre derrotó a River y se mantiene en la lucha

Luna, el reemplazante de Lázzaro, festejando uno de los tantos que le permiten a Tigre soñar con el campeonato.
Luna, el reemplazante de Lázzaro, festejando uno de los tantos que le permiten a Tigre soñar con el campeonato.
Tigre venció a River Plate por 3 a 1, en un partido correspondiente a la decimoséptima fecha del torneo Apertura, y con este resultado mantiene vivas sus esperanzas de pelear por el título.

El equipo de Núñez, colista en el campeonato, abrió el marcador con un gran tiro libre del paraguayo Santiago Salcedo, a los dos minutos, pero Carlos Luna, a los 26' y 41', lo dio vuelta en el primer tiempo para que el "Matador" se suba a lo más alto. En tiempo de descuento de la segunda etapa, Cristian Bardaro selló el resultado final.

El partido se jugó en una colmada cancha de Tigre, con un aceptable arbitraje de Sergio Pezzotta.

Con gran ejecución de pelota detenida, Salcedo generó un partido en el que los locales propusieron mucho vértigo en la primera parte, mientras que el "millonario", con la ventaja parcial, apostó al contragolpe sin éxito.

El conjunto dirigido por Diego Cagna fue a buscar el empate con autoridad, hasta pareciera que el gol en contra le hizo bien para hacerse fuerte ante su rival, y a los 8 minutos Luna avisó con un remate que se fue cerca del palo izquierdo defendido por Daniel Vega.

A los 19 minutos, el que pudo poner las cosas como al principio fue Sebastián Rusculleda, con un remate de media distancia, pero encontró la buena respuesta de Vega, quien luego tuvo otra gran intervención cinco minutos después ante Martín Morel.

El empate merecido llegó a los 26 minutos, con un pase en profundidad de Matías Giménez para la definición lucida de Carlos Luna.

A esa altura River era una sombra y no aprendió la lección luego de sufrir la igualdad, porque otra vez Luna anotó para dar vuelta la historia con la misma fórmula, aunque esta vez la asistencia fue de Rusculleda, a los 41'.

El entrenador interino de River, Gabriel Rodríguez, habló con sus jugadores en el descanso y esa charla surgió efecto en la actitud, pero no en lo futbolístico, aspecto que mantuvo en toda la campaña en este Apertura.

Tigre le cedió el control del balón a su rival, que no lo supo aprovechar y se limitó a rematar desde media distancia por medio de Diego Buonanotte, inconexo con el colombiano Radamel Falcao y con Salcedo, quien convirtió su gol pero después retomó la senda de bajos rendimientos que no justifican el millón de dólares que costó su préstamo.

Con el correr de los minutos se rindió el equipo "millonario" ante su propia falta de ideas, y los de Victoria transitaron el campo con comodidad.

El vértigo ya no era tal, el árbitro Sergio Pezzotta detuvo poco el juego y los dos parecieron conformarse con el resultado desde los 25', reavivando las suspicacias sobre el rendimiento de River por las chances de Boca de ser campeón. Sin embargo, el final terminó siendo para el infarto.

A los 32' Buonanotte remató, el balón superó a Daniel Islas pero se fue desviado. Después los visitantes tuvieron dos chances en una, primero por la respuesta del arquero ante Falcao y después en el rebote que capturó Salcedo y se fue cerca.

Falcao tuvo una más, pero el mano a mano lo ganó una vez más el arquero. La más clara del "millonario" fue en tiempo de descuento, con un cabezazo de Facundo Quiroga que pudo sellar el empate pero dio en el palo.

Pero quedaba una llegada, y fue la frutilla del postre para los locales, que la puso Cristian Bardaro definiendo un gran contragolpe y siendo expulsado por doble amarilla tras su festejo.

El final fue para el festejo y delirio de la gente de Tigre, que peleará por el título hasta la última fecha una vez más con Diego Cagna al frente, mientras que River pide a gritos que llegue lo más rápido posible un entrenador con espaldas que soporte la situación.   

  • Argentinos y Central empataron sin goles

    Argentinos Juniors y Rosario Central brindaron hoy un insoportable empate sin goles en La Paternal, por la decimoséptima fecha de un torneo Apertura que los tiene alejados del protagonismo.

    En noventa minutos, ambos equipos rindieron homenaje al maltrato de la pelota y apenas fueron capaces de entregar una sola acción de riesgo ya en tiempo adicionado.

    El arquero visitante Jorge Broun desvió al corner un franco cabezazo de Nicolás Pavlovich, que hubiese representado la inmerecida victoria para el conjunto de Néstor Gorosito.

    Es que dentro de la mediocridad, Rosario Central resultó el equipo con un mínimo de lucidez, aportada por Ezequiel González, para la búsqueda del gol.

    Pero el escaso peso ofensivo, agravado por la decisión de su entrenador Gustavo Alfaro de colocar un solo punta neto, le jugó en contra a la visita.

    Un disparo de Andrés Franzoia (15m.PT) que rozó el travesaño y un cabezazo de Emilio Zelaya (39m.ST), cerca del palo derecho de Sebastián Torrico, fueron las dos aproximaciones de Central en el partido.

    Argentinos estuvo desconocido y nunca pudo explotar las virtudes que lo convierten en un rival de cuidado cuando ejerce su condición de local.

    El mediocampista Néstor Ortigoza, por despliegue e intenciones de darle siempre buen destino a la pelota, fue el menos malo en la manifestación del repudio al fútbol, paradójicamente, celebrada en el estadio Diego Maradona.

    El punto atentó contra el objetivo de cada uno. Para Argentinos resultó magro en su carrera hacia las copas y a Central tampoco le sirvió demasiado para mejorar su promedio.
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