Un equipo ruso, cansado de trabajar, decidió que era momento de descansar. Para eso, se fueron todos a la playa y encararon directo al océano. Hasta ahí, todos felices.
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Uno de los asistentes, dando vueltas en slip, llegó a su camioneta y cuando quiso vestirse, se dio cuenta que las llaves estaban dentro del vehículo. Luchó durante varios minutos para recuperarlas y empleó varias de las herramientas que tenía.
Al final, logró abrirla y, ante la mirada atónita de los curiosos y algunos medios, terminó de vestirse. Mientras tanto, la gente se divertía, una vez más, con el show del Dakar.