Una Argentina desangelada no pasó del empate y pone en jaque su clasificación al Mundial
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Argentina no reacciona y disminuye su margen para entrar al Mundial.
El Monumental, repleto para ver a la Selección.En su lugar ingresó Marcos Acuña, con lo que el esquema no se modificó. Lo que dejó ese primer tiempo fue una apilada de Messi que Fariñez mandó al corner y un centro de Sergio Córdova en la única de Venezuela, en la que Federico Fazio falló y casi convierte Salomón Rondón.
Pese al dominio argentino, a la Selección le falta conexión en la mitad de cancha (Banega no logró ser el nexo entre el medio y el ataque) y autoridad para llevar al gol las situaciones creadas.
Di María salió reemplazo por lesión.En el complemento todo cambió. El equipo que dirige Sampaoli fue absorbido por la presión y la desesperación de necesitar un resultado positivo.
Todo eso se profundizó con el gol de Murillo a los 5 minutos. Argentina empató rápidamente el partido, pero ya no fue el mismo.
Córdova cortó un ataque argentino (pérdida de Banega incluida) y abrió velozmente para la derecha con Rondón que, con toda su experiencia, esperó el momento exacto para dejar mano a mano a Murillo contra Romero.
Argentina sintió el golpe y empezó a ser impreciso donde antes no lo era. Ya sin usar la banda derecha, se apoyó en Acuña para generar peligro. Así llegó el empate, con un desborde del ex Ferro y Racing cuyo centro para Icardi fue interceptado por Rolf Fletscher, que envió la pelota hacia su propio arco.
Después de esto, el partido se convirtió en un clon del de Montevideo. Argentina tenía la pelota pero no profundizaba. Acuña seguía siendo el atacante más punzante, junto con la calidad de Messi, que las pocas veces que pudo arrancar cerca del área, logró asistir a sus compañeros para inquietar el fondo visitante.
Sampaoli se enojó con algunos fallos arbitrales.Sampaoli intentó mover el tablero con el ingreso de Darío Benedetto por un errático Icardi y de Javier Pastore por un intrascendente Dybala. Nada cambió, Argentina siguió siendo un manojo de atropellos sin claridad y con destellos del "Toro" y la "Pulga".
Venezuela se sintió cómodo con este ritmo y hasta se animó a lastimar con algunas contras. Pero todo siguió igual y Argentina se mantiene en repechaje, con más dudas y menos margen.
Ahora será momento de Perú, otra vez en nuestro país, y Ecuador en Quito, en los primeros días de octubre. Será tiempo de revertir una historia que, como en aquel 2009, precisó de la épica final para meter a Argentina en el Mundial. Una situación que se viene repitiendo cada vez más a menudo.




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