Gustavo
Balvorín y
Diego Jaume
disputan la
pelota. Nacional
fue muy
superior a
Vélez y ganó
con total
justicia en
Montevideo.
Ahora el
equipo de La
Volpe debe
ganarle al
Emelec.
Vélez se quedó sin invicto en la Copa Libertadores al perder en Uruguay por 2 a 0 ante Nacional en un partido que le fue totalmente adverso y en el que extrañó las ausencias de Mauro Zárate y de Lucas Castromán.
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Ricardo La Volpe presentó un planteo de 4-4-2 para jugar de contraataque, con lo que le cedió terreno y pelota a Nacional.
El equipo uruguayo aprovechó la situación para llenar de centros el área de Sessa y, en uno de ellos, tras un rebote en el arquero, Godín marcó el primer gol del partido.
Insólitamente, en el segundo tiempo el técnico de Vélez sacó a su único delantero, Gustavo Balvorín, para improvisar con Escudero y Ocampo en función ofensiva. Volvió a armar las dos líneas de cuatro, pero las trató de adelantar 20 metros en relación con el primer tiempo, tratando de ser más agresivo. Si bien durante 20 minutos manejó la pelota, la falta de peso de sus delanteros le jugó en contra y no pudo crear ni una sola situación de gol.
En cambio, Nacional fue encontrando espacios para el contraataque y, con la velocidad de Jorge Martínez, Vera y Castro, complicó a una defensa que nunca estuvo bien parada.
Vélez fue víctima de su propia confusión y cuando La Volpe se disponía a poner un delantero (Ereros), Castro marcó el segundo tanto que lo dejó sin chances de reacción. Ahora Vélez deberá ganarle a Emelec en Liniers para lograr la clasificación y, de no hacerlo, corre riesgo de quedarse fuera de los octavos de final de la Libertadores.
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