18 de mayo 2011 - 10:35

Vélez lo da vuelta y ya piensa en la semifinal

Vélez se complicaba en Paraguay hasta que apareció Maximiliano Moralez y marcó un gol clave en la eliminatoria.
Vélez se complicaba en Paraguay hasta que apareció Maximiliano Moralez y marcó un gol clave en la eliminatoria.
Vélez liquidó la serie de cuartos de final de la Copa Libertadores en Paraguay y sueña a lo grande. Derrotó 4-2 a Libertad en Asunción y defendió el 3-0 de la ida en la Argentina.

Pero el triunfo no fue fácil para el equipo que dirige Ricardo Gareca. Si bien el equipo nunca pasó grandes sobresaltos por la abultada victoria del primer partido, tuvo que sobrellevar un comienzo errático donde el conjunto guaraní presionó en campo rival y contó con opciones para abrir el marcador y empezar a descontar la serie.

Pero entre Marcelo Barovero y la firmeza en defensa, Vélez pudo aguantar esos primeros minutos y lentamente llevó el partido hacia la mitad de cancha. Y en ese sector se hizo dueño de todo Víctor Zapata. El mediocampista del equipo argentino recuperaba rápido la pelota y la distribuía de manera óptima. Así, comandaba todas las acciones positivas de los visitantes que atacaban con Maximiliano Moralez y Santiago Silva, recuperado un desgarro en el isquiotibial derecho.

Promediando el primer tiempo el partido se pinchó y todo era a pedir de Vélez. Pero Rodrigo Rojas, a un minuto del entretiempo, aprovechó un centro por izquierda al corazón del área y superó la resistencia de Barovero con un remate cruzado. Este gol dejaba a los paraguayos a dos tantos de los penales y abría una luz de esperanza para el segundo tiempo.

Pero Vélez tenía un as en la manga, y ese era Moralez. El mediocampista devenido ayer en delantero, aprovechó un mal cierre de Arnaldo Vera y, luego de un fabuloso pase de Zapata que lo dejó mano a mano con el arquero Tobías Vargas, definió suave junto al palo derecho para dejar igualado el primer tiempo.

Con ese tanto, Libertad estaba obligado a marcar cuatro goles en el complemento para pasar de ronda. Por eso, salió con todo y a los cinco minutos Manuel Maciel volvió a poner en ventaja al local con un gran disparo cruzado que se metió a media altura junto al palo izquierdo de Barovero.

Libertad tomó impulso con ese nuevo tanto y volvió a inquietar a Vélez. Pero fueron unos pocos minutos nomás. Luego el partido volvió a emparejarse hasta que en gran jugada colectiva, Emiliano Papa llegó al área contraria y con un taco dejó frente al arquero a Moralez que no perdonó. Con esa igualdad los argentinos tomaron definitivamente las riendas del encuentro y Gareca decidió rotar a sus futbolistas por la doble competencia que afrontan sus dirigidos.

Salió Silva y Guillermo Franco volvió a las canchas tras dos meses y medio luego de una lesión en su hombro. Moralez dejó la cancha para que ingrese David Ramírez y Ricardo Álvarez le dio su lugar a Iván Bella.

Libertad iba sin ideas y Vélez salía de contragolpe. Así, Ramírez tuvo el gol de emboquillada pero Vargas desvió el remate y la pelota dio en el travesaño. La visita tenía cada vez más espacio en campo rival y de esa manera, llegó el penal a Franco que él mismo se encargó de convertir en gol.

Con la serie definida, Augusto Fernández aprovechó la desesperación y el desorden local para liquidar el pleito y marcar el cuarto gol de la noche.

Vélez ganó, superó los cuartos de final y se metió entre los cuatro mejores equipos de América tras 17 años, en 1994, cuando se quedó con el título. El equipo argentino sueña con levantar su segunda Libertadores y para eso espera a su próximo rival que saldrá del duelo entre Peñarol y Universidad Católica, cuyo partido de ida se lo llevaron los uruguayos por 2 a 0.

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