13 de diciembre 2004 - 00:00

Vélez no lo supo aprovechar

Vélez dejó escapar una oportunidad histórica. Antes de comenzar a disputarse la 19ª y última fecha del Apertura no dependía de sí mismo. Debía ganarle a Arsenal en su propia cancha y esperar que Independiente le ganara a Newell's. Este último resultado se dio, pero el primero no. Porque Vélez apenas le pudo empatar a Arsenal para quedarse con toda la amargura a cuestas y con las manos vacías.

La tarde comenzó mal para Vélez, porque cuando se jugaban 6 minutos, Gastón Sessa perdió inexplicablemente una pelota que Santiago Hirsig aprovechó para poner en ventaja a Arsenal. Y terminó peor, porque unos doscientos hinchas furiosos tras el empate de Arsenal que frustró las posibilidades de conseguir el título del Apertura, se enfrentaron con agentes de la Policía Federal en el estacionamiento cubierto del estadio José Amalfitani. Los disturbios comenzaron cuando los simpatizantes esperaban a la salida de los jugadores de Vélez para insultarlos y divisaron la presencia del presidente del club, Raúl Gámez, quien intentó persuadirlos para que regresara la calma.

En lo futbolístico Vélez mereció más, pero jugó pensando con desesperación en lo que estaba ocurriendo en Avellaneda.

Fabricio Fuentes marcó el empate en el cuarto de hora del primer tiempo, un rato antes que el Amalfitani estallara con el primer gol de Independiente sobre Newell's. Pero desde ese momento y hasta el final del partido, Vélez fue una compleja combinación de nervios, desesperación e impotencia, que jugó para vencer a un rival decidido a complicarle el partido.

Tras el error de Sessa -quiso cortar solitariamente un centro sin dirección ni peligro y le sirvió la pelota al rival- condenó al local a una crisis nerviosa durante toda la tarde y, a pesar que siempre tomó el protagonismo, quedó obligado a atacar obstinada y desordenadamente con el traslado vertiginoso de Castromán por la derecha y Jonás Gutiérrez por la izquierda. Ni siquiera el rápido empate lo tranquilizó ante la exigencia de un público que informaba con sus reacciones lo que sucedía en Independiente-Newell's. Vélez hizo méritos para ganar, pero no tuvo la fórmula para quebrar la resistencia de Arsenal. El empate final, con sabor a derrota, no sólo dejó amargura sino también despertó la incomprensible ira de algunos hinchas que quisieron agredir a sus propios jugadores.

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