Volvieron a internar a Maradona y el Gobierno criticó su tratamiento
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Diego Armando Maradona y el ministro de Salud, Ginés González García.
Maradona quedó internado en una sala común del sanatorio, ubicado en el barrio porteño de Palermo, y donde confluyeron muchos periodistas y curiosos, lo que causó algunos trastornos en el tránsito.
Cahe admitió que "Diego tuvo un dolor atípico, en principio, podía ser una pancreatitis, o una úlcera pero con los primeros exámenes eso quedó descartado".
"Es una reactivación de la hepatitis", dijo Cahe, quien confió no saber el motivo de dicha reacción.
En ese sentido, aseveró en declaraciones a distintas emisoras que "no hubo desarreglos con la comida, la dieta era la correcta y tampoco hubo alcohol".
Algo similar expresó el ex futbolista Sergio Goycochea, compañero de Maradona en la selección nacional, quien aseguró que "ayer estuve con él y lo vi bien, estaba contento, cuidándonse en todo sentido".
"Probablemente necesite un tratamiento más riguroso, eso no lo sé porque no soy médico", aseveró el ex arquero en declaraciones radiales.
Además, opinó que "quizás lo mejor sea un lugar en el exterior, tranquilo, pero es difícil porque Diego genera muchas cosas en todos lados".
Por su parte, Oscar Cicco -director del hospital de Ezeiza-, señaló que Maradona se mostró "dispuesto en todo momento" a someterse a los exámenes de rigor.
"Los resultados estuvieron dentro de los valores normales, no comió nada extraño y no tomó nada extraño", agregó el médico en rueda de prensa.
Cicco sostuvo que "su pronóstico es estable" y aclaró que "la hepatitis (química) aparentemente está controlada".
Maradona estvo internado dos semanas en el Sanatario Güemes, de la Capital Federal, debido a la hepatitis química que sufrió consecuencia de la ingesta de alcohol, y fue dado de alta el martes por la noche.
Sin embargo, Cahe sostuvo que "no fue acertada" la decisión de sacar al ex jugador, pero confió que "a Diego no le gustan las internaciones, además, estaba en condiciones físicas y psicológicas".
"Ahora hay que empezar de nuevo, ahondar con estudios más sofisticados", dijo Cahe, pero aclaró que "tanto el sistema nervioso como la parte cardiovascular están impecables".
"Diego tiene un físico privilegiado, pero no se puede especular con eso", concluyó. El ex capitán de la selección había dicho públicamente que pensaba asistir al superclásico Boca-River, que se disputará el próximo domingo en el estadio la Bombonera, pero esta nueva afección puso en duda su presencia.




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