25 de julio 2007 - 00:00

"A $ 3,20 lo veríamos como una preocupación"

El Banco Central prefirió no comprar ni vender divisas en medio de la turbulenciade ayer, pero esta postura pasiva podría cambiar si el tipo de cambio se sigue disparando: «No hay una posición conversada. Pero diría que si supera el nivel de $ 3,20, lo veríamos con algo más de preocupación», explicó uno de los principales responsables de la autoridad monetaria.

De esta manera, en el BCRA no descartan que puedan salir a vender en el mercado de contado para ponerle un techo a la divisa. La opinión del titular de la institución, Martín Redrado, es que la turbulencia del tipo de cambio está relacionada con incertidumbres locales, pero también con un contexto internacional muy negativo, con caída en prácticamente todos los mercados del mundo. Si continúa en los próximos días esta ola de ventas en el exterior, la opción sería intervenir para evitar que el tipo de cambio siga su disparada.

Está claro que la institución mantiene un enorme «poder de fuego» para decidir el valor nominal del dólar: puede comprar grandes cantidades e impedir una caída de la cotización o empujarla hacia arriba, pero de la misma manera utilizar una porción mínima de reservas si la intención es que la divisa retroceda. «Es un mercado muy chico, u$s 50 o 100 millones alcanzan y sobran para ponerle un freno a la suba de los últimos días», reconocen también en las mesas locales.

Según pudo averiguar este diario, hubo consenso ayer entre los directores del BCRA y la mesa de cambios de la institución para mantenerse al margen del mercado. No hubo, en ese contexto, pedidos formales del Ministerio de Economía o de la Casa Rosada. El mensaje que se buscó transmitir a los inversores fue claro: en la Argentina no hay seguro de cambio. Por lo tanto, quienes compraronbonos en pesos apostando que las tasas en moneda local equivalían a rendimientos similares en dólares hicieron una apuesta equivocada. «No es problema nuestro si entró capital golondrina pensando en ganar 14% o 15% en dólares y ahora se encuentra con que la ganancia será menor. Nadie les prometió que el dólar se mantendría en $ 3,10 indefinidamente», señalaban ayer en el BCRA.

La consecuencia de estos últimos días de caída en los bonos y de suba del dólar es que Redrado estaría más aliviado para cumplir con el programa monetario. Con menor ingreso de divisas para la compra de títulos en moneda local, disminuirá la necesidad del Central de emitir pesos para salir a comprar dólares. En el primer trimestre compró la cifra récord de u$s 9.000 millones, pero se vislumbra que en esta segunda parte del año el esfuerzo será menor (y se reduciría la emisión de pesos), lo que ayudará a cumplir con el programa monetario. Desde esta perspectiva, la suba de la divisa ayudaría para contener la inflación (porque permite más control de los agregados monetarios) antes que fomentarla.

El BCRA obtiene, por otra parte, una ganancia contable por la suba del dólar porque sus reservas aumentan en términos de pesos. Al mismo tiempo, licua el peso de la deuda emitida (Lebac y Nobac) en relación con el nivel de dichas reservas.

El balance cambiario del Central del segundo trimestre, que se conoció ayer, dejó claro hasta qué punto aumentó la oferta de divisas. Entre abril y junio ingresaron u$s 4.000 millones como «flujos por activos externos de libre disponibilidad», cifra récord desde la devaluación y más de 50% por encima del nivel registrado en el segundo trimestre del año pasado. Un verdadero aluvión que entre la caída en los precios de los bonos y el aumento del dólar podría disminuir drásticamente.

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