En un contexto en que los bonos del Tesoro de EEUU alcanzaron nuevos máximos en décadas, el dato de empleo norteamericano cobrará aún más importancia para Wall Street, pero sobre todo para la Reserva Federal (Fed). Eso se debe a que la inflación de agosto fue menor a la proyectado por el mercado, lo que disminuyó las expectativas de una suba de tasas en la reunión del banco central norteamericano a finales de octubre. Sin embargo, un mal dato de empleo podría consolidar esa tendencia, mientras que un buen número podría revertirla.
Mientras tanto, los últimos datos de la economía estadounidense no terminan de definir una tendencia clara. El índice de actividad empresarial del sector manufacturero de ISM bajó 0,1 puntos, hasta el 54,5. Si bien se mantiene en niveles de expansión, el nivel de precios de materias primas en el sector se disparó hasta alcanzar su nivel más alto desde mayo, con 77,9 puntos, lo que puso en evidencia que las presiones inflacionarias en la economía norteamericana se mantienen.
De hecho, ayer se conoció el índice PCE de agosto — el medidor de inflación que utiliza la Fed —, el cuál se ubicó en el 0,3% mensual, acelerándose respecto del 0,1% de julio, pero en línea con lo esperado. Por su parte, la medición núcleo se situó en el 0,2%, por debajo del 0,3% estimado.
Si bien el dato fue tomado de manera favorable por el mercado, Cooper Howard, director de investigación y estrategia de renta fija del Centro Schwab de Investigación Financiera (SCFR), dudó de que ese dato cambie la hoja de ruta de la Fed. "Seguimos esperando al menos una subida más este año y, posiblemente, otra más, ya sea a finales de este año o a principios del próximo".
Mencionó "es probable que la Fed observe que muchos de los precios que refleja el informe del PCE subieron más de lo que le gustaría, señalando que el 52% de los subcomponentes del PCE están subiendo por encima del 3 %. "El presidente de la Fed, Kevin Warsh, mencionó este mes la amplitud como un indicador que él observa", remarcó el SCFR en su informe diario.
A eso se le agrega que el informe del PCE también incluye un apartado sobre los ingresos personales. Se desaceleraron del 0,3% en julio al 0,2% mensual en agosto, ubicándose por debajo del 0,5% previsto, mientras que el gasto real aceleró su ritmo al pasar del 0,1% al 0,6%, superando el 0,5% estimado por los analistas de Wall Street.
La Fed decidirá sobre la tasa el próximo 28 de octubre.
Actividad y empleo al alza
Otro dato que se conoció este miércoles fue la tercera revisión del PBI del segundo trimestre del 2026. Fue corregida al alza al pasar del 1,5% al 2,2% trimestral anualizado, mientras que para el tercer trimestre la Fed de Atlanta proyecta una expansión del 5%.
"Seguimos observando un sólido crecimiento económico subyacente en Estados Unidos, impulsado en gran medida por el gasto de los consumidores, que a su vez se ve favorecido por el efecto derrame, los salarios sólidos y las inversiones en inteligencia artificial", planteó Wealth Managment.
El mercado laboral de EEUU también sigue mostrando fortaleza. La estimación de la consultora ADP que se publicó ayer reflejó que las nóminas privadas pasaron de 36.000 en agosto a 90.000 en septiembre, superando las 75.000 que anticipaba el consenso de mercado.
Este jueves se conoció que las peticiones iniciales de desempleo cayeron a 197.000 en la semana al 26 de septiembre, por debajo de las 200.000 que anticipaba el consenso, mientras que el dato previo se revisó al alza hasta 198.000.
Desde Portfolio Personal Inversores (PPI) afirmaron que "la sorpresa más fuerte" llegó por el lado de los reclamos continuos, que se desplomaron a 1.701.000 en la semana al 19 de septiembre, bastante por debajo de los 1.725.000 esperados y de los 1.712.000 revisados de la semana anterior. "Es la señal más clara de que los despedidos están reinsertándose rápido", explicaron.
Los anuncios de despidos que mide la consultora Challenger "salieron en el mismo sentido", según PPI. Las compañías anunciaron 43.300 despidos en septiembre, contra los 52.900 de agosto, lo que implica una caída de 19,9% interanual.
¿El "Job report" traerá calma a los bonos?
Para PPI, el dato de empleo que publicará el Departamento de Estadísticas Laborales (BLS) este viernes "será clave para la dinámica de la curva de Treasuries", que vienen experimentando una elevada volatilidad durante los últimos meses.
El caso más claro es el de los rendimiento de los bonos del Tesoro de EEUU a 10 años, un indicador de referencia para los costos de financiamiento para los gobiernos a nivel global. Ayer, su tasa de interés tocó el 5,34 %, su nivel más alto desde 2002, luego de que sus rendimientos registraran su mayor aumento trimestral en lo que va del siglo.
"Si el reporte resulta algo más débil de lo esperado, podría ayudar a descomprimir el sendero de tasas que el mercado viene descontando para la Fed, el cual contempla entre tres y cuatro subas de 25 puntos básicos entre este año y 2027; de lo contrario, las curvas se mantendrán bajo presión", planteó PPU.
Luego de un crecimiento de 162.000 puestos de trabajo en agosto, el mercado espera un crecimiento más modesto para septiembre (+89.000). Además, se espera que la tasa de desempleo se mantenga en 4,1%, por debajo del límite de 4,5% que la Fed juzga como aceptable