Mariana Camino, CEO de ABECEB, se muestra muy optimista con el proceso económico actual. Ámbito habló con ella en el marco del 62° Coloquio de IDEA y dio su visión de la transición que estamos viviendo. A diferencia de otros momentos del país, cree que no va a haber un péndulo que cambie las reglas de juego. Por el contrario, ve un proceso de cambio estructural muy marcado, en particular con los sectores dinámicos vinculados a Vaca Muerta y la minería, que se mantendrá gane quien gane en 2027.
Inversiones, RIGI y elecciones 2027: por qué Mariana Camino cree que el cambio económico llegó para quedarse
Transición, dinamismo, desafíos. La presidenta de la consultora se muestra optimista con el proceso económico actual. Aunque admite que hay dos velocidades. De todas maneras, es una cuestión de maduración del proceso para alcanzar que el crecimiento llegue a todos los sectores.
-
"Colonia digital": la cruda advertencia de un experto en IA a las ideas de Milei
-
Ámbito despliega una cobertura especial del 62° Coloquio de IDEA
Mariana Camino, CEO de ABECEB.
"Yo creo que hoy el costo de desarmar, por una iniciativa política, todo lo que hoy está ya anclado o está hundido, ese costo de desarmar es mayor que el costo de continuar", evalúa. La estabilidad logrado en la macro todavía no se refleja en la micro, admite Camino, pero sostiene que es un proceso que necesita maduración y estabilidad. "¿Qué hace falta? Inversión, confianza y poder sostener en el tiempo lo que ya se considera un activo", afirma. En ese transito faltará una adaptación de toda la economía, que hoy viaja a dos velocidades. Lo positivo es la "seguridad jurídica" que se ha logrado, sostiene.
Periodista: Bienvenida Mariana Camino, presidenta de ABC, a Ámbito Financiero. Veníamos hablando ya en la previa un poco de crecimiento. Quiero que nos cuentes qué hace falta para sostener el crecimiento para los próximos 20 años.
Mariana Camino: Un placer, muchas gracias. Está buenísima la pregunta. ¿Qué hace falta? Inversión, confianza y poder sostener en el tiempo lo que ya se considera un activo.
P: ¿Cómo hacemos para conjugar esas tres?
M.C.: Ahí estamos con la pregunta más difícil. A ver, justo estamos en un momento donde, si mirás mucho la coyuntura, yo siempre digo: no confundir ruido con cambio de ciclo o de régimen. Argentina está en una transición de un modelo hacia el otro. Esto ya lo sabemos, pero básicamente es salir de una economía cerrada con una serie de dinámicas y pasar a una economía abierta. En ese tránsito hay que hacer los deberes. Hoy, lo que se reconoce, el consenso de mercado, hablando con las empresas, estamos todos de acuerdo: el ancla fiscal, muy positivo, y la desinflación, más allá de que la inercia se complicó un poco. Hay superávit. Ahora volvimos a una senda un poco más desinflada. Ahí no está el mayor temor, y las empresas, cuando hacemos planificación o cuando pensamos estos 20 años para adelante, asumimos que la macro está relativamente estable. Entonces, la conversación se va a la micro: la micro del sector, la micro de la empresa, donde hay mucha fricción. ¿Cómo empujar la demanda? El gasto público es muy austero, casi no hay. Las exportaciones están volando, que es el motor que más funciona. El consumo está retraído y va a seguir estando, por la economía de la segunda velocidad, más lento. Yo creo que lo que habría que apuntar fuerte ahora es a que la inversión se contagie de la exportación. ¿Y por qué lo digo? Porque es importante para empujar el crecimiento. Porque está en niveles bajos: 15 puntos del producto es muy bajo, apenas es mantener los stocks o las infraestructuras que tiene el país. Y porque cuando vos exportás, aportás y tenés volumen. Bueno, si no crecés por consumo, por empleo (esa variable no está acompañando), tenés que crecer por inversión.
P: En el último tiempo se viene hablando de que las economías o los sectores ganadores no están derramando lo suficiente como para que por lo menos esas provincias crezcan. Tal vez están estabilizadas, a diferencia de otras que vienen un poco más cayendo.
M.C.: A ver, el tema de la transmisión o el derrame es lo que se necesita para que las dos economías se encuentren, las dos velocidades. Lo que pasa es que es un proceso largo. O sea, hay muchas inversiones que se están haciendo en el marco del RIGI, casi unos u$s50.000 millones, 24 proyectos aprobados, que en la integración de esas inversiones van a generar proveedores locales, infraestructuras locales, empleo local. Lo que pasa es que se tiene que dar en la secuencia de la integración del proyecto de inversión. Muchas veces hoy se quiere ver el resultado como si hicieras un corte y el ciclo estuviera terminado. No. Por eso yo te decía que hay una transición. Hay muchos de los compromisos que ya se espera se integren en estas provincias, y derrame dinamismo, que lo vamos a ver en la medida que se aceleren las decisiones de infraestructura, de conectividad, de logística, desarrollo de proveedores, las cadenas de abastecimiento. Entonces, todo eso lleva tiempo, son procesos de maduración más lentos.
P: El tema del RIGI: en el último tiempo venimos viendo que algunas inversiones que se hicieron no están generando consumo dentro de la Argentina. Veíamos que tal vez en San Juan lo que se hizo puede traer campamentos completos de China. Bueno, ¿qué está pasando ahí? Tal vez la reglamentación del origen necesita algún tipo de mejora para que sea con productores locales.
M.C.: No, yo creo que, de nuevo, no es un tema de regulación, es un tema de maduración de los proyectos. Y tampoco estoy tan segura, no comparto tanto esto de que no está generando empleo. Hay un multiplicador que siempre se usa, tanto para energía como para la minería. La minería, por ejemplo, te da, por cada empleo directo, 2,4 indirectos. O sea, no es que no. Lo que pasa es que si voy a decir "no están generando hoy", o "no estamos viendo que hoy San Juan, con las inversiones anunciadas por el RIGI, sea lo mismo que energía"... y no. Vaca Muerta ya lleva bastante más tiempo de integración de esas inversiones, de la primera ola, de la segunda ola. O sea, hay muchas cosas que, de nuevo, hay que esperarlas. Yo creo que ahí lo que hay que ver es la señal. Vos tenés una combinación de datos, ¿cierto?, y expectativas. Expectativas fundamentadas por la información de los compromisos que ya tienen una base jurídica y expectativas por, bueno, si vos confiás en la narrativa, digamos. La expectativa que vos te podés hacer en el tiempo de lo que va a venir, la que está anclada en contratos, esa es más fuerte. Entonces, creo que ahí la pregunta no es "no vemos hoy". Bueno, pero vas a ver mañana, porque ya tenés el compromiso de hacerlo. Distinto es la promesa electoral o la promesa política; no me refiero a esa formación de expectativas, me refiero a la otra. Yo creo que hay que empezar a mirar, por esto que te decía antes, que una cosa es ruido y otra cosa es entender la dinámica de un cambio de régimen que está ocurriendo a la velocidad que las inversiones requieren.
P: Y sectores un poco más complicados, como industria, comercio, ¿cómo van a seguir hacia adelante? ¿Qué es lo que se espera? ¿Cuál es la expectativa?
M.C.: Bueno, ahí es el carril que va a una velocidad más lenta. Son industrias que dependen del mercado interno. Hoy los motores que dinamizan el mercado interno no están. ¿Qué es? Más ahorro en la economía para que haya más crédito (no hay crédito), el salario real que se recupere más rápido. Hoy, con la ralentización de la inflación, de la inercia, obviamente le pegó al salario real, y los precios relativos todavía no están del todo ajustados en los servicios. Entonces, ahí es una cuestión de timing. Es difícil porque obviamente tenés de todo, hay mucha segmentación o dispersión, pero lo que claramente está pasando hoy es que la velocidad de recuperación que esperábamos hace unos meses la estamos revisando a la baja. Y en un año electoral, como es el 2027, que ya adelantó la discusión hoy, con la volatilidad el riesgo país se disparó muchísimo. Bueno, todo eso dificulta que pueda venir alguna inversión local o alguna inversión extranjera directa en esas industrias. Entonces, de nuevo, todo lo que estamos viendo de inversión se lo llevan los sectores dinámicos. Ahí hay un grado de dificultad importante y, bueno, va a haber que transitarlo, haciendo mucho, de parte del gobierno, administración fina, y de parte de las empresas, reestructuraciones.
P: Bueno, de cara a 2027, ¿qué podemos esperar, tanto de inversiones como un poco más del mercado financiero?
M.C.: Mirá, yo creo que va a ser un año de mucha volatilidad. Creo que, a diferencia de otros años, hay buena parte de procesos de cambio estructural que se van a mantener.
P: ¿Se van a mantener gane uno o el otro partido?
M.C.: Sí, yo creo que sí. Esto mismo que estamos hablando de las inversiones del RIGI y las que vienen, estos sectores que tienen demanda global, donde el driver es la demanda global. Hoy, por todo lo que está hundido, si vos tenés contratos, tenés inversiones en proveedores, y viene otro gobierno y rompe todo eso, vas a juicios, ¿no? Tenés costos. Y yo creo que hoy el costo de desarmar, por una iniciativa política, todo lo que hoy está ya anclado o está hundido, ese costo de desarmar es mayor que el costo de continuar. Esto es inédito lo que te estoy diciendo. No es el famoso péndulo, que siempre es la pregunta frente a un ciclo electoral. Puede haber un péndulo, pero de otra característica. Ya no es de extremo a extremo, porque si viene una alternancia, la que sea, y decide, con matices y con cambios de entendimiento de proyecto de país, igualmente tiene incentivos para sostener buena parte de lo que está ocurriendo hoy. Porque eso ya cambia comportamiento, porque ya mejora la localidad, porque ya trae inversiones, porque hay seguridad jurídica, porque hay capital hundido, porque hay caños bajo la tierra. O sea, hay un montón de cosas que yo tiendo a pensar que se pueden sostener. La otra, la economía más difícil, la que hablamos recién, del consumo, la que no levanta, bueno, esa va a estar presionada en el año electoral por la volatilidad financiera. Ahí la recomendación, y lo que están haciendo las empresas, es no solamente "no vamos a ver inversión", sino que estamos viendo que también hay liquidación de stocks para tener más liquidez. Entonces vuelve a estar esta mirada de "tengo que resguardarme, tengo que tener caja para poder sostener esos ciclos de precio y demás".
P: ¿Y hay un colchón posible dentro de estos sectores un poco más complicados o no?
M.C.: Depende del sector. Podríamos decir que en 2023 había un colchón con el que trataron de mantenerse hasta el día de hoy. Bueno, ¿no vas a tener ayuda del gobierno? Es más, en esta transición de cambio de régimen, lo que tienen las empresas que operan en esas industrias más de mercado interno es la certidumbre, la previsibilidad de que el gobierno no va a emitir otro plan platita o no va a haber ayuda por ahí. Entonces, lo que están haciendo las empresas que entendieron que no pueden esperar lo mismo, que está la demanda de bajar los impuestos (obviamente esa gente está, y está muy bien que esté, y siempre hay que demandarle al gobierno mejoras), pero es algo de mediano largo plazo. Mientras eso sucede, en la corrección más de corto plazo es qué puedo hacer para cubrirme de la volatilidad. Y ahí lo que estamos viendo es mucho cambio de modelo de negocio. Produzco lo que soy más eficiente, cambio mi portafolio, en algunas cosas decido importar y dejar de producir nacional.
P: Algo parecido al programa que tenía Lumilagro.
M.C.: Exacto. Pero ahí ya encontrás respuestas a nivel compañía, empresa por empresa, no sector. Los sectores están desafiados y eso lleva a la empresa a reaccionar, algunas con más comodidad, otras con menos, depende de la situación de inicio. Pero lo que sí está claro a nivel de proceso, digamos, es dos velocidades muy marcadas: sectores que funcionan, sectores que van más rezagados y, después, de acuerdo con la comprensión que tiene cada management de cada empresa, la posibilidad de buscar alguna estrategia más de cobertura o lo que sea.
- Temas
- Coloquio de IDEA


