Acreedores mundiales en Roma contra Argentina
Representantes de tenedores de bonos argentinos de todo el mundo se concentrarán por primera vez hoy en Roma con un reclamo: que el gobierno argentino avance de una vez y seriamente con la reestructuración de la deuda. Uno de los factores que más irritan a acreedores es la emisión continua de nueva deuda -los BODEN básicamente-, lo que limita aún más la capacidad de pago de la Argentina a futuro. Pasaron ya dos años desde la declaración de la cesación de pagos y los inversores -entre los que hay 500.000 ahorristas argentinos- recibieron desde una carta del entonces ministro Remes Lenicov pidiéndoles tiempo hasta críticas de Roberto Lavagna por «no haber visto que, desde el '95, la economía argentina era inviable». El gobierno prometió al FMI avanzar en la designación de los bancos que participarán de la propuesta para salir del default, pero paradójicamente esas entidades temen que se les embarguen las comisiones que cobrarían en esa transacción.
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Según explicó a Ambito Financiero uno de los participantes del encuentro, «procuraremos establecer una agenda para acelerar las negociaciones con el gobierno».
Uno de los temas que también estará en la mesa de discusión hoy pasa por la apertura del registro para acreedores privados con bonos en default que implementó el gobierno. Aunque la posición inicial fue la de no inscribirse y considerar esta iniciativa como una nueva maniobra del Palacio de Hacienda para dilatar las negociaciones, el tema será formalmente discutido en el encuentro de hoy.
En cuanto a las características técnicas de la reestructuración, insistirán en que, aun sin un esfuerzo fiscal muy superior al que está dispuesto a hacer el gobierno argentino, es factible mejorar sustancialmente la propuesta de reestructuración. En ese sentido, aseguran que entre el mayor crecimiento económico que se espera y un superávit que no se aleje demasiado de 3,5% del PBI en los próximos años alcanzaría para pagar no sólo la nueva deuda emitida (como el caso de los BODEN), sino también los nuevos bonos que surjan de la reestructuración. Eso sí, proponen que hasta 2014 los organismos multilaterales refinancien 100% de los vencimientos que tienen con la Argentina.




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