La Paz (AFP, Reuters, ANSA, LF) - El presidente boliviano, Evo Morales, admitió ayer que enfrenta dificultades para cumplir con su promesa de nacionalizar los hidrocarburos debido a la falta de cuadros técnicos capaces de asumir la gestión de esos recursos a nombre del Estado. Por otro lado, el gobernante provocó críticas al anunciar que, en lugar de firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos, rubricará el sábado otro con Cuba y Venezuela.
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La definición sobre los hidrocarburos apuntó a justificarse ante los grupos de izquierda más dura, que le reclaman el cumplimiento de esa promesa cada vez con mayor insistencia, pero recoge una de las críticas más frecuentes que se hacían a esa propuesta durante la pasada campaña electoral.
Para ilustrar esas dificultades, aludió a un eventual «sabotaje» de las empresas petroleras extranjeras que operan en el país. «¿Qué pasaría si sacamos un decreto y tomamos militarmente los pozos petroleros; en otras palabras nacionalizamos?», se preguntó en un discurso que clausuró un encuentro de líderes de su partido, el Movimiento al Socialismo, en Cochabamba, al centro del país, según informan los medios locales.
El líder del MAS basó su temor en que el gobierno no cuenta con «profesionales patriotas» trabajando en las compañías petroleras. «Puede haber cualquier sabotaje de los técnicos de las transnacionales y nos podríamos quedar uno o dos días sin petróleo, sin combustible, porque ellos controlan», remarcó.
Morales dijo que la mayoría de los técnicos bolivianos especializados en hidrocarburos está actualmente al servicio de las petroleras. «Me doy cuenta de que no solamente necesitamos al ejército para nacionalizar los hidrocarburos, necesitamos un batallón de técnicos expertos y me cuesta conformar ese equipo, ese batallón de expertos que permita controlar de verdad», sentenció.
No obstante, aseguró que su gobierno está haciendo todos los esfuerzos para encontrar a los profesionales «que puedan asumir» esta responsabilidad con el pueblo boliviano. El gobierno negocia de modo turbulento nuevos términos de contrato con las multinacionales petroleras, entre ellas la estatal brasileña Petrobras, la española Repsol, las británicas British Gas y British Petroleum y la francesa Total.
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Mientras, el mandatario indígena anunció que firmará el sábado en La Habana con Cuba y Venezuela un Tratado Comercial de los Pueblos (TCP), mecanismo de fuerte ingrediente político, que -dijo-se contrapone al TLC preconizado por Estados Unidos que tiene la adhesión de Colombia, Perú y, eventualmente, Ecuador.
«Es hora de mirar al otro lado», anunció Morales a los dirigentes de su partido, en momentos en que la Comunidad Andina de Naciones (CAN), principal mercado para las oleaginosas bolivianas, atraviesa una fuerte crisis. Bolivia dijo ayer que podría abandonar la CAN, tal como ya anunció Venezuela.
«Venezuela se compromete a comprar toda la soja boliviana. No se preocupen de su soja, que tenemos mercado», dijo Morales en alusión a los productores de Santa Cruz, preocupados por la pérdida del mercado de Colombia, que será afectado por la firma de un TLC entre Bogotá y Estados Unidos. Como era de esperarse, la propuesta del gobernante, fundada en razones políticas para evitar un TLC bilateral con Estados Unidos que reclaman los empresarios, comenzó a encontrar escollos en la privada Cámara de Exportadores.