Advierten que pueden bajar más salarios y jubilaciones en 2002
-
China "blindará" a sus empresas tecnológicas de las inversiones estadounidenses
-
Reforma Laboral: aseguradoras proyectan nuevo record de juicios si se demora la vigencia plena de la ley
• La Argentina no tiene un problema de sustentabilidad de la deuda pública. Con déficit cero dejó de ser una preocupación. Lo verdaderamente relevante es cómo haremos para mantener el déficit cero.
• Tenemos tres escenarios. Si el PBI crece 6% en 2002 no hará falta recortar salarios ni jubilaciones. Si aumenta 3,5%, entonces deberíamos mantener el ajuste actual de 13%. Y si la mejora es menor ahí sí sería necesaria una rebaja adicional.
• La recaudación de setiembre cayó fuerte porque la actividad en agosto y setiembre fue muy baja tras la crisis financiera de julio. También se bajaron impuestos en los planes de competitividad y se aceleró la devolución del IVA a exportadores.
• El riesgo-país sigue muy elevado por lo que podría denominarse el síndrome del cuarto trimestre. No sólo es preciso mantener el ajuste de 13% en salarios y jubilaciones. También realizaremos un ajuste adicional en el Estado por otros u$s 900 millones. Mientras tanto, el mercado mantiene dudas.
• Los escépticos que suponen que no cumpliremos con el ajuste creen que podremos conseguir financiamiento de algún otro lado. Pero hay que ser realista y reconocer que nadie quiere prestarnos.
• La solución para el país es cumplir con el déficit cero. Lo que no es viable son las alternativas que se proponen desde distintos frentes.
• La devaluación implicaría una quita inmediata del poder adquisitivo. Y no pagar la deuda implicaría una salida inmediata de capitales y una caída de 10 o 12% del PBI.
• De la deuda 60% está en manos de argentinos, sobre todo a través de bancos y AFJP. No pagarla sería castigarnos a nosotros mismos.
• El lema básico del equipo económico es el respeto de los derechos de propiedad. Y esto incluye a la moneda y a los depósitos. Esa fue una de las claves que permitió salir fortalecidos del efecto tequila.
• En un contexto internacional complicado, la Argentina tiene una situación envidiable. Contamos con colchón financiero por un año, ya que no necesitamos financiarnos en los mercados hasta octubre de 2002.
López Murphy habló un rato después y aprovechó para desplegar su conocido histrionismo. «Tenemos que elegir entre muchos males. Y el déficit cero es el mal menor dentro de las alternativas que hay para elegir.»
El economista de FIEL cargó las tintas una vez más en el gasto público: «Durante los '90 creció 100%, contra un crecimiento del PBI de sólo 40% y una inflación de 3%. Y al final estalló». En ese sentido, aseguró que la política fiscal de los últimos años «fue inconsistente» con el régimen cambiario.
• Ajuste inolvidable
Dentro de esta línea recomendó mantenerse en el régimen económico vigente y respetar el equilibrio fiscal. «Lo otro que se puede hacer es dejar fluctuar la moneda, pero después vendría un ajuste inolvidable», aseguró.
Tampoco faltó una mención indirecta a la gestión de Domingo Cavallo al frente de Economía, aunque evitó referirse a él directamente: «No es que seamos muy inteligentes y hayamos decidido no pedir más prestado. La verdad es que hoy nadie está dispuesto a darnos un peso».
Al principio de la reunión, Gustavo Cañonero, al frente del research del Deutsche Bank para el Mercosur y México, presentó un informe sobre la «sustentabilidad de la deuda del sector público».
Según su visión, con un crecimiento moderado de 2% anual de la economía en los próximos años, bajaría drásticamente el ratio de endeudamiento. De un nivel cercano a 50% de deuda respecto al PBI, se pasaría a 43% para el año 2007. Esto asumiendo el respeto del déficit cero y superávit fiscales crecientes a partir de 2003.




Dejá tu comentario