Mañana al mediodía, en un hotel cuya ubicación se mantiene en reserva por razones obvias, unos cuarenta empresarios miembros de la AEA (Asociación Empresaria Argentina) almorzarán con Roberto Lavagna. El ministro escuchará no sólo los habituales planteos que vienen haciendo desde hace algunos años los hombres de negocios, sino también las dos preocupaciones que planean estos días por encima de las cabezas de los empresarios: la posibilidad de una crisis energética que paralice el crecimiento y la creciente conflictividad laboral.
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El vocero de la AEA será, como es habitual y esperable, su presidente, Luis Pagani, de Arcor. Según pudo averiguar este diario, su discurso -que no será una sorpresa para el ministro- pondrá el acento en que el gobierno no estaría tomando la posibilidad de que falte la energía en el próximo invierno todo lo seriamente que la situación amerita. El cordobés le planteará al titular del Palacio de Hacienda la inquietante posibilidad de que el tema energético se convierta en un cuello de botella insalvable, que ponga freno al proceso de expansión de la economía.
Desde ya, el planteo, de ser compartido como se espera por Lavagna, debe ser enmarcado en la histórica enemistad que lo enfrenta con su par de Planificación, Julio De Vido, quien hace algún tiempo le había prometido a la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) que no faltará la electricidad. Ese mismo día -según publicó Ambito Financiero- De Vido había admitido que la «variable de ajuste» en caso de déficit energético serían las exportaciones a Chile, lo que provocó poco menos que un incidente diplomático con el país vecino. Pagani agregará en el capítulode las preocupaciones la avalancha de huelgas y paros salvajes, que vienen ganando fuerza a caballo de cierta pasividad oficial emergente sobre todo desde la cartera laboral. Y sin dudas reiterará los conocidos reclamos sobre la inseguridad jurídica que crea el actual régimen de riesgos de trabajo y doble indemnización, la distorsión que introducen en los costos empresarios impuestos como el gravamen a los débitos bancarios («al cheque») y las retenciones al agro. De la respuesta de Lavagna a las palabras de Pagani surgirá si los reclamos tendrán alguna solución desde del poder o se quedarán sólo en eso.
• Encuentro
Se ignora si los empresarios aprovecharán el encuentro para cargar contra el proyecto de ley de accidentes de trabajo que impulsa el ministro Carlos Tomada que tiene preocupadísimo al sector; dado que la circulación de la iniciativa de la cartera laboral ha sido restringida al mínimo indispensable, es probable que -de conversarse el tema- su articulado resulte una sorpresa también para Lavagna.
Además de Pagani, en el auditorio se espera la presencia de hombres como Paolo Rocca (Techint), Aldo Roggio ( Roggio), Luis Mario Castro ( Unilever), Manuel Sacerdote (BankBoston) y Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó), entre muchos otros. S.D.
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