Los dólares despiertan pasiones opuestas en el público y los grandes operadores. Los ahorristas compran dólares y los atesoran. Los que más dinero mueven, en cambio, los venden, toman un seguro de cambio y hacen plazos fijos, aprovechando las elevadas tasas en pesos. Cuando vence el depósito comprarán dólares al valor de cambio que aseguraron y tomarán la ganancia en divisas que puede ser cercana a 1% mensual. En Estados Unidos tardarían más de seis meses en conseguir esa renta en un banco. Es un negocio casi sin riesgos, por eso aman los pesos. Las entidades pagan más de 18% anual por ese dinero que les llega en forma de fondos de inversión.
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Por eso hubo dos realidades. En las casas de cambio el dólar siguió a $ 3,05 para la venta. Todas estaban plenas de público. Había algunas como las de Lavalle y Florida, donde la fila de personas que quería comprar dólares se adueñaba de parte de la vereda. También fue muy frecuentada una conocida galería de la City, donde arbolitos deambulan voceando en voz los suficientemente baja como para que los oigan los que están cerca. Ellos venden el dólar «puré», llamado así porque son billetes de distintos orígenes. Los interesados que se acercaban a comprar eran derivados a alguna cueva donde no deben presentar documento de identidad o firmar constancias para la AFIP. Por ese dólar, pagaron $ 3,08, tres centavos más que en las casas de cambio.
Por el contrario, en el Forex-MAE, el mercado mayorista donde operan los bancos, el dólar estaba exageradamente ofrecido, al punto que el Banco Central debió comprar u$s 50 millones para que no se caiga demasiado. Además, envió una señal de que las bajas pueden tener límites, aunque le convenga el dólar en niveles menores porque está vendido a futuro. Ayer la entidad que preside Martín Redrado colocó en los distintos fines de mes, apenas u$s 20 millones.
Llamativo
En el Forex-MAE, el dólar abrió a $ 3,026 y de ahí en más bajó hasta que a las 14 tocó $ 3,016 y el Banco Central salió a comprar para sostenerlo. Al cierre quedó en $ 3,018.
Llamó la atención la elevada cantidad de negocios que se hicieron. En el Forex-MAE las operaciones sumaron u$s 621 millones. Pero hay que tener atención con el MEC, donde están los corredores de cambio y se abastece a una parte del mercado minorista, que negoció u$s 256 millones. Desde que comenzó la crisis del campo, en esta plaza se duplicaron los negocios.
La fuga de divisas siguió y esta vez con un dólar más barato, ya que el «contado con liquidación se hizo a $ 3,1875.
En el mercado de futuros, el dólar bajó en todos los plazos. para fin de julio retrocedió 0,40% a 3,0178, mientras que para fin de año cotizó a $ 3,1345 (-0,16%).
El Banco Central se aseguró de alimentar con dólares al mercado por distintas vías. Por caso, compró u$s 50 millones de BONAR X, un título en dólares de reciente emisión. Los pagó con los mismos dólares que compró en el mercado de contado. A pesar de estas compras, el BONAR X bajó 0,68%.
El Central estuvo también comprando bonos posdefault cortos, en particular el BOGAR 2018, que subió 0,35% en el Mercado Abierto Electrónico (MAE). El resto de los títulos posdefault subió alrededor de 0,20% promedio. Donde participó el Central los negocios fueron considerables, pero en el resto, los volúmenes fueron magros.
En los bonos del canje de la deuda, el Discount en pesos quedó casi sin cambios, ya que subió 0,10%. El bono había empezado bien, pero cuando comenzó a bajar Wall Street se puso vendedor y perdió casi todo lo ganado.
Sin cambios
El cupón PBI en pesos con escasos negocios quedó sin cambios.
El monto de negocios en bonos fue nuevamente elevado: entre la Bolsa de Comercio y el MAE hicieron $ 3.100 millones.
Hoy va a ser otra rueda volátil. El Banco Central se siente más fuerte porque parece haberle tomado la mano al mercado. No le preocupa la demanda del público y lo alegra que los mayoristas sean tan vendedores de dólares. El problema es que el público cuando compra dólares deja de consumir y su comportamiento es el causante del enfriamiento de la economía.
La «colaboración» de los mayoristas, en tanto, va a tener un precio, cuando comiencen a vencer los plazos fijos y las tasas de interés ya no sean tan altas. En ese momento, ellos pueden ir a tomar las ganancias en dólares. De invertir, nadie habla.
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