Inácio Lula Da Silva le dará el martes a Eduardo Duhalde el mejor recibimiento internacional que haya tenido el argentino desde que fue designado presidente por la asamblea legislativa local. Será así la primera vez que Duhalde se pueda sentir realmente cómodo en una viaje internacional, luego de algunos incómodos intentos fallidos por mostrarse en el exterior como el viaje a Europa de comienzos de su gestión donde a partir de críticas ácidas de jefes de Estado como José María Aznar descubrió «lo globalizado» que está el mundo del siglo XXI. Lula personalmente organizó este encuentro para mañana, para reafirmar que el principal aliado para Brasil en su gestión es la Argentina y que Duhalde es considerado un «hermano continental», tal como lo definió el brasileño durante su asunción el 1 de enero pasado. Será en la práctica el primer encuentro bilateral de Lula ya como jefe de Estado en ejercicio.
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El argentino retribuirá en gran parte tamaño reconocimiento, y avalará la mayoría de las propuestas que el brasileño tiene en mente para relanzar por enésima vez el Mercosur. Duhalde y el equipo que viajará con él avalarán tres ideas fuerza de Lula dentro del bloque: la formación de un Parlamento continental que debería estar funcionando durante su gobierno, el avance en la integración física del bloque en una propuesta que tendrá a Brasil como eje del comercio continental y la puesta en práctica de un tratado de coordinación de variables macroeconómicas con fechas concretas de inicio. La Argentina le dará un solo «no» a Lula. No compartirá la posición que Lula quiere imponer dentro del Mercosur con el ALCA para no dañar la buena relación comercial que el país mantiene con Estados Unidos. Otro de los temas centrales de discusión, pero fuera de agenda oficial, será la compra de Pérez Companc por Petrobrás.
Duhalde viajará el martes 14 con la plana mayor de su gobierno. Viajarán, entre otros, los ministros de Economía, Producción y Relaciones Exteriores, Roberto Lavagna, Aníbal Fernández y Carlos Ruckauf, y el principal negociador argentino dentro del Mercosur, el vicecanciller Martín Redrado.
Los principales capítulos que se discutirán en Brasilia desde mañana son los siguientes:
• Por iniciativa de Brasil, la Argentina avalará el comienzo de los estudios para formar un Parlamento del Mercosur. En principio de la reunión de mañana no surgiría un cronograma definido, pero sí hay una fecha en la cual este poder legislativo continental debería estar funcionando. sería antes del 1 de enero de 2007, cuando Lula le entregue la banda presidencial de Brasil a su sucesor. La propuesta de un Parlamento del Mercosur debería respetar tres principios: los legisladores serían elegidos por el voto directo, debería aceptarse un principio de representatividad que respete tanto la cantidad de habitantes como el PBI de los países y no debería fomentarse la formación de un organismo caro y burocrático. La idea de la Argentina es que los legisladores del Mercosur sean votados por la gente, pero que su retribución monetaria salga de los 450 millones de pesos que anualmente se destinan para el Congreso Nacional.
•Acuerdo
• Lula y los argentinos coinciden en que éste es el mejor momento para que el Mercosur firme un acuerdo con fechas concretas (no más de seis años) para la puesta en práctica de una política de coordinación de variables macroeconómicas. Incluso desde la Argentina, precisamente desde el ministerio de Roberto Lavagna se analiza que a la inclusión de las variables inflación, déficit fiscal y deuda sobre PBI se le agreguen metas monetarias y cambiarias para darle más credibilidad al acuerdo. En principio las pautas para tener en cuenta serían las que los países del bloque firman habitualmente con el FMI.
• La Argentina no le dará el gusto a Lula sobre la posición que éste quiere mantener como bloque Mercosur dentro del ALCA. El brasileño pretende que los cuatro países que forman el acuerdo comercial (la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) reclamen el retraso tanto del inicio del acuerdo de 2005 a 2007 como de la fecha del 15 de febrero para que los países envíen sus propuestas de productos a incluir en las negociaciones. La Argentina respetará las dos fechas, ya que no quiere alterar su buena relación comercial con Estados Unidos, uno de los pocos países que desde enero de 2001, y por acción de Redrado, le abrió al país mercados por más de 2.000 millones de dólares.
Otros puntos que se definirán mañana será la puesta a punto de los tribunales de solución de controversias, acuerdos de cooperación entre los planes sociales de los dos países y una tratado de reconocimiento mutuo de organismos de control como el SENASA y el ANMAT dentro de la Argentina.
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