Algo debe estar mal: la CGT y los sindicatos aplauden la prohibición de exportar naftas
El aval de la CGT a la prohibición de exportar combustible era previsible y confirmó lo preocupante de la medida. Tan improvisada fue ésta, que ni siquiera se calculó su costo. Si se la mantiene por un año, algo poco probable, el gobierno perdería $ 4.000 millones de ingresos en concepto de retenciones a las exportaciones. Pero esto es algo que no le preocupa a Hugo Moyano. Al fin de cuentas, se puede compensar con más presión impositiva, repitiendo ya soluciones oficiales a este tipo de inconvenientes. Lo que todos ignoran es que seguirá el faltante de gasoil y que incluso se podría acentuar a raíz de esta prohibición. Tal como sucedió con la carne, quizás en pocas semanas el gobierno tome conocimiento de lo contraproducente de la medida, y gradualmente habilite exportaciones. En el ínterin, todos pierden.
-
No tires tus dólares: cuáles son los recuerdos del Mundial 2026 que realmente valen la pena comprar
-
Las pymes buscan paliar la crisis: CAME pidió incentivos al consumo, financiamiento accesible y un nuevo consenso fiscal
Hugo Moyano
Aparentemente Abad tranquilizó al gobierno. El titular de la AFIP aseguró que el nivel de recaudación del IVA para los primeros tres meses del año (fruto del alto consumo interno, de la inflación y de cierta mejora en la fiscalización), traerá casi 20.000 millones de pesos, 30% más que el mismo período de 2006.
Pero además, el aumento en las retenciones a los commodities junto con el precio internacional de la soja, aportará unos $ 9.000 millones entre enero y marzo, un alza de casi 90% contra los primerostres meses del año pasado. En otras palabras, se perderán de recaudar unos $ 1.000 millones, pero cualquier caída se cubrirá largamente con el excedente en los ingresos del IVA y las retenciones. La novedad fue rápidamente transmitida a Olivos, donde se encontraba la Presidente en su primer día luego de su retorno de El Calafate, para que además en los próximos meses no haya que retar al secretario de Comercio Interior y mentor de la prohibición, Guillermo Moreno, por las consecuencias en la imposibilidad de gastar más dinero que trajo su medida a las arcas públicas.



