«Si no hubiera sido por la suba del petróleo, los resultados habrían sido muy diferentes.» Las palabras son de una fuente del mercado aéreo en relación a los resultados de AMR, la corporación que controla American Airlines, la mayor empresa aérea de Estados Unidos. La pérdida para American fue de u$s 387 millones en el cuarto trimestre de 2004, pero con u$s 3.400 millones en caja. Asimismo, la empresa cerró el año con un rojo de u$s 761 millones, contra los u$s 1.200 millones que habían perdido un año antes. En un comunicado distribuido por AMR, su CEO Gerard Arpey dijo que «el cuarto trimestre evidencia el fin de un año muy difícil. Los resultados del período reflejan las dificultades que afectaron a la industria en 2004, en particular los altos precios del combustible y un ambiente difícil para generar ganancias». Cabe recordar que en el cuarto trimestre de 2004 la compañía debió pagar la aeronafta 67% más cara que en 2003. Asimismo, la rentabilidad por pasajero transportado cayó 3,1%, obvio resultado de la «guerra de tarifas» desatada por las aerolíneas de bajo costo, como JetBlue o Ryanair. En este sentido, ayer American Airlines anunció que comenzará a cobrar por los snacks y sándwiches que da a bordo en vuelos cortos. La medida debería resultar en un ahorro de u$s 30 millones anuales, según un comunicado de la compañía difundido ayer. Los «snacks» se ofrecerán a tres dólares y los sándwiches a cinco dólares, agrega la nota. La medida se pondrá en marcha a partir del 1 de febrero en vuelos de cabotaje de más de tres horas, así como para los viajes a Hawai. En total, serán 600 rutas las incluidas en este plan. Los pasajeros de primera clase no deberán pagar por su comida. American Airlines adopta de este modo un sistema que era utilizado sobre todo por las compañías de bajo costo. Ya lo había advertido Arpey en su comunicado: «Las situaciones que enfrentamos no son nuevas para nosotros; la productividad de nuestra gente y de nuestra flota es más alta que nunca, y aunque estos logros no han sido suficientes para sobrellevar esta difícil coyuntura, terminamos 2004 con más de u$s 3.400 millones en efectivo y en inversiones a corto plazo. Pero 2005 será otro año muy difícil».
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