Amparos de vecinos frenaron la construcción en Belgrano

Economía

Desde mediados de 2006 hubo un retraimiento del mercado inmobiliario que sigue su curso hasta la actualidad, sobre todo en la construcción de edificios en la Capital Federal y las grandes ciudades del país. Entre las razones más importantes, se evidencian las recientes disposiciones de la AFIP y, principalmente, los amparos de la Justicia hacia los vecinos que reclaman por la prohibición de proyectos edilicios. Además, como en todo año electoral, se genera cierto parate en el mercado para estudiar los posibles cambios que generaría un nuevo gobierno.

Lo que hace notar estos fenómenos es que el mercado inmobiliario sigue dando muestras de actividad, pero de una manera más selectiva. Las cifras del primer trimestre de 2007 con respecto a la cantidad de escrituras en la Capital Federal está dando un crecimiento de 7% en relación con el mismo período del año anterior, según informó José Rozados de Reporte Inmobiliario. «Sin embargo, este número dista de ser el crecimiento que la actividad necesita», concluyó.

Otro de los inconvenientes coyunturales que implicaron un retraimiento en el mercado inmobiliario es el incremento en los costos del sector, los cuales fueron superiores a los índices de los aumentos de precios finales. El aumento en el último año fue en el nivel de 18%. Tal proceso conspira contra las rentabilidades empresarias, desalentando un poco más las inversiones.

El principal déficit es de ofertahabitacional y movilidad del mercado. Asimismo, una de las causas importantes para Rozados son los amparos que otorgó la Justicia a los vecinos de los barrios en donde se pretendía construir. «Hubo un freno en los proyectos en terrenos de la Capital por este motivo. Algún vecino, a veces con razón, y muchos sin tenerla hicieron que se los ampare con la Justicia, y eso generó que no crezca la actividad como debería por el temor de los emprendedores de embarcarse en una inversión de largo plazo.» Este resquemor de los desarrolladores se produjo, porque una vez lanzados a algún proyecto, una resolución de la Justicia que impida que se continúe con la construcción hace que los empresarios resulten perjudicados de manera importante.

  • Imprescindible

    En la actividad de la construcción, las inversiones inmobiliarias van siempre de la mano de un plazo de tiempo extendido. La construcción de un edificio de departamentos demanda un tiempo que va de un año y medio a dos, y el proceso de comercialización de las viviendas corre paralelamente. Así, para llevar adelante una inversión es imprescindible cierta certidumbre de rentabilidad a largo plazo, la cual implica proyecciones económicas, sociales, jurídicas y, crecientemente en este último tiempo, políticas.

    Existe un ejemplo reciente sobre este tema que resulta gráfico para determinar la situación actual. El 19 de diciembre de 2006 se promueve un amparo contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por parte de tres vecinas del barrio de Belgrano. El reclamo fue por la construcción de dos edificios de departamentos ubicados sobre el pasaje Volta. El argumento, aparte de la falta de infraestructura, se centraba en el impacto ambiental que provocarían los edificios. Ruidos, contaminación, alta temperatura por las redes eléctricas, aumento del tránsito e impermeabilización de los suelos, entre otras cosas. El juzgado Nº 6 de la Ciudad de Buenos Aires a cargo de la jueza Patricia López Vergara, hizo lugar al reclamo y le otorgaron el recurso de amparo. Las vecinas solicitaban la paralización de las obras, pero no lo lograron. Sin embargo, a partir de este episodio, la jueza resuelve negar todo tipo de aprobación de obras en el perímetro comprendido entre la avenida Del Libertador, Luis María Campos, Zabala y Andrés Arguibel. Es decir que se terminó afectando a más de 30 manzanas. «Nadie puede presentar ningún pedido de obra. Se terminó perjudicando a todos los demás proyectos. Es más, hay gente que ya compró en esos edificios y tiene un capital inmovilizado por este tema», señaló Guillermo González de inmobiliaria Araks.
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