Anticipan complicaciones para los bonos y el dólar

Economía

Mientras Néstor Kirchner descalificaba a la encuesta que mostraban una caídade popularidad de su esposa y presidentede la Nación, el mercado asistía a otra corrida cambiaria que obligó al Banco Central a vender casi u$s 300 millones y al derrumbe de los bonos de la deuda.

En tanto el Banco Central controlaba el dólar mayorista y al público, el dólar « contado con liquidación» trepó a $ 3,28, signo incuestionable de que se estaban fugando capitales. Esta operación que utiliza bonos de la deuda en dólares, permite sacar divisas del país sin declararlas. Por supuesto, el costo es más alto porque si lo hicieran a través del mercado formal les costaría poco más de $ 3,14. Claro, después vendrían las consecuencias porque la entidad que preside Martín Redrado está controlando que no se hagan estas operaciones de «contado con liqui», como la llaman en la jerga del mercado.

El Central no puede prohibir esta operación porque tendría que impedir la negociación de títulos argentinos en dólares en el exterior y condenaría al aislamiento total al país, además de afectar a inversores institucionales como las AFJP y bancos.

Estos grandes inversores se suman a los ahorristas que siguen concurriendo a las casas de cambio para comprar dólares.

La imagen de Néstor Kirchner mirando las encuestas y desentendiéndose de que la mala negociación del jueves con el agro le costó al país la venta de u$s 300 millones, la caída de los bonos en más de 3% y la merma de depósitos a plazo fijo es una evidencia de que el gobierno no va a tomar medidas económicas que afecten su popularidad, aunque sean imprescindibles. Es difícil esperar un sinceramiento de tarifas, suba de tasas o reducción del gasto. Seguirán apostando a la obra pública y a los subsidios.

Por eso en el último tiempo se perdieron u$s 1.500 millones en reservas y la caída de los depósitos a plazo fijo en lo que va de mayo supera los $ 2.000 millones. Además, la recaudación se verá seriamente afectada por las menores operaciones del agro y por el menor ingreso de IVA al consumo.

Los Kirchner menosprecian las cifras y las que no gustan, como las de la inflación, las cambian. Como un efecto dominó, la alteración de datos del INDEC infla el PBI y disminuye el índice de pobreza. Por esa afinidad con las encuestas, prefieren ignorar que hay costos como los precios de los bonos de la deuda argentina que tienen valores de default y han dejado al país afuera del mercado de crédito.

Por caso, los bonos que compró Hugo Chávez, los BODEN 2015, que le garantizan una tasa de 13% anual, el viernes cayeron 2,6%. Si el presidente venezolano hubiera hecho la operación el viernes, su renta se acercaría a 13,25% anual.

Hoy por una circunstancia aleatoria, el gobierno tendrá un respiro vaya como le vaya en la negociación con el campo. En Estados Unidos se conmemora «El Día de los Caídos» y no habrá mercados, por lo que las operaciones en la Argentina serán mínimas.

Mañana, si no se ven soluciones, podría ser un día fatal porque se acumulará el dinero de dos días del mercado cambiario.

  • Sistema agotado

    Aunque el conflicto con el campo se supere, queda por delante la inflación. El «sistema Moreno» demostró estar agotado y deben tomar medidas más ortodoxas que están tratando de suplantar por pactos entre sindicatos y empresarios.

    Si ése es el camino elegido, los bonos seguirán sepultados y el dólar demandado, porque los inversores no creen en esos pactos.
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