Le sobraban datos positivos a Néstor Kirchner para exhibir en su discurso en el Congreso al inaugurar las sesiones ordinarias. Todo se basó en los números que le preparó el equipo económico para el mensaje. Pero la estrategia del dólar alto deja flancos sobre todo en el área social, empleo formal, salarios y distribución del ingreso que no figuraron.
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Fiel a su estilo, Néstor Kirchner anticipa datos que aún no se difundieron desde el INDEC en apariciones públicas. Fue lo que sucedió al hablar de pobreza e indigencia. Pero hay otros elementos importantes del mensaje. Son los siguientes:
• «El superávit primario consolidado de 2004 y 2005 registró niveles inéditos superiores a 4,8% del PBI». Es uno de los sustentos al actual crecimiento económico. No hubo menciones al favorable contexto internacional, ni tampoco atisbos de que se va a morigerar la presión impositiva. De hecho esta última está en su récord histórico, 24% del PBI (en los '80 era de 18%), basada en impuesto al cheque, retenciones y la prohibición de ajustar balances por inflación.
• «La estrategia de reducción paulatina pero sistemática de la deuda no terminó allí (por la reestructuración a bonistas)». El Presidente dedicó dos párrafos a la cancelación de la deuda total con el FMI, aun cuando financieramente, con dinero de las reservas, hubiera sido más provechoso retirar títulos públicos con tasa de interés más elevada. Más allá de lo del Fondo, ¿retirará deuda del mercado como hacen hoy Brasil, México, Venezuela-y Colombia cuando las reservas del Central se recuperen? Es el interrogante que dejó abierto, más cuando el país tiene un superávit global de u$s 3.000 millones al año.
• «Las exportaciones industriales son hoy en volumen 60% superiores a las del promedio de la convertibilidad». Es una picardía. Cuando se habla del promedio de la convertibilidad, se toma un extenso período, se lo promedia con muy pobres números -en este caso exportaciones industriales-en los primeros años. Más correcto hubiera sido comparar cuanto sucede hoy puntualmente con el '98, por ejemplo.
• «La economía muestra saludables superávits gemelos (fiscal y comercial) en cada uno de los últimos tres años, una situación inédita en la historia económica contemporánea». Sin duda lo es y muestra el desendeudamiento del país. Nada malo hubiera sido que hubiera superávit fiscal y déficit de cuenta corriente, que hubiera mostrado, en este último caso, un fuerte ingreso de capitales al país.
• «Desde un pico de pobreza de 57,5% y de indigencia de 27,5% se pasó a 34% y 12,5%». Es un anticipo de Néstor Kirchner de los números del último trimestre de 2005.
• «De cada 100 nuevos asalariados, 92 son registrados». Varios economistas consultados por este diario dudaron de la fuente de estos números, seguramente aportados por el ministro Tomada. De hecho es preocupante que el empleo en negro, con todo lo que creció la economía, haya descendido sólo de 54% a poco más de 45%. Un argumento aunque no tan a favor del gobierno puede ser que como los nuevos puestos tienen bajos salarios, blanquearlos es poco costoso para empresas.
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