6 de febrero 2003 - 00:00

Anuncian más medidas para controlar el trabajo en negro

El Ministerio de Trabajo volverá a citar en la primera semana de marzo a los representantes de las empresas y los sindicatos para reabrir la Mesa del Trabajo Decente, para discutir dos capítulos clave: nuevos mecanismos para que las empresas tomen empleados y no aumenten las horas extra y el combate del trabajo en negro. Como presentación del llamado, ayer, desde la cartera que dirige Graciela Camaño se dieron dos definiciones. Por un lado, la incorporación de los 150 pesos de pago no remunerativo dentro del salario mensual de los trabajadores, tal como pidió Rodolfo Daer, sólo se hará efectiva si hay acuerdo entre las empresas y los sindicatos. Por otro, desde el 20 de febrero se lanzará a la calle a 300 inspectores del Ministerio de Trabajo y la ANSeS, más otra tanda de las direcciones laborales de las provincias, a detectar empleados en negro.

Nuevamente, serán invitados a discutir dentro de la Mesa, que en su edición anterior tuvo como consecuencia máxima el aumento del pago de los 100 pesos a 130 y 150 pesos mensuales «no remunerativos», la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Cámara Argentina de la Construcción y la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresariales (CAME), entre otras entidades por el lado del sector privado. En el caso de los sindicalistas, dependerá de la forma en que cada una de las agrupaciones gremiales esté empapada de la campaña electoral. La CGT oficial de Rodolfo Daer volverá a estar presente, pero se duda de que estén sentados en la Mesa la CGT rebelde de Hugo Moyano y los seguidores de Víctor de Gennaro.

El contenido de los capítulos que deberán negociar todos estos invitados a la Mesa son los siguientes.

Horas extra. Desde Trabajo se insistirá en que las empresas privadas que están teniendo mejoras mensurables en sus niveles de actividad tomen nuevos empleados en lugar de aumentar las horas extra de trabajo. La idea es ofrecer algún tipo de facilidad para que las empresas tomen algunos de los beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar para cubrir horas extra, aprovechando el decreto que les permite a las empresas descontar los 150 pesos que se pagan por este sistema de ayuda social. La propuesta de Trabajo es que a esta posibilidad se le agreguen otras medidas de cierta flexibilización laboral para fomentar la contratación de los beneficiarios en estos planes. Por ejemplo, se analiza la alternativa de que en estos casos no se tengan que cumplir todas las condiciones que exigen los convenios colectivos sectoriales durante los 7 meses que dura la relación laboral.

Trabajo en negro. Camaño y el titular de la ANSeS, Sergio Massa, terminaron de preparar un equipo de 300 inspectores de los dos organismos que desde el 20 de febrero saldrían a controlar la situación laboral en el sector privado, buscando empleados sin papeles en orden. En Trabajo descartan que se esté pensando en cualquier tipo de blanqueo o moratoria previsional o laboral para las empresas, ni voluntaria ni compulsiva. Lo que se está preparando es una campaña pública de «concientización» con las pérdidas que tendría una empresa si se le descubren empleados en negro y debe pagar una multa, en lugar de «blanquearlos».

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