Mar del Plata (enviado especial) - « Todos los grandes planes de integración regional parecen siempre, al principio, quimeras. Pero hay que apostar al futuro.» Con una confianza y un optimismo no compartido por otros empresarios del sector energético, Rubén Sabatini, de Pluspetrol, elogió y defendió el proyecto del gasoducto Venezuela-Argentina, anunciado hace algunos días en Caracas por los presidentes de ambos países. El ejecutivo agregó: «Siempre en América latina nos integramos a través de la pobreza; sería una gran oportunidad, gracias al precio de los hidrocarburos, que nos integráramosa través de la riqueza». Explicó que si bien los detalles del proyecto deben ser definidos, «es un hecho que en Venezuela hay mucho gas y en Brasil y en la Argentina una gran demanda de sus industrias. La necesidad existe y de algún modo deberá ser satisfecha». Cuando se le recuerda que el gas boliviano está más cerca y podría resultar más barata su explotación, Sabatini responde que «eso es hipotético, porque al menos por ahora Bolivia no parece dispuesta a satisfacer la demanda de la región.
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¿Usted dice que el proyecto Venezuela-Argentina podría ser usado como un factor de presión para que Bolivia entre en razones?, preguntó este diario. Puede ser, pero sería efectivo de las dos maneras: si Bolivia accede a explotar su gas, quiere decir que el gasoducto era viable y es un riesgo para Bolivia, por lo que el resultado buscado terminará siendo alcanzado de cualquier manera», respondió. En lo que hace a exploración, Sabatini admite que «hoy casi no hay inversión; algunos dicen que harían falta unos u$s 1.000 millones anuales, otros un poco menos, otros un poco más, pero siempre alrededor de esa cifra. Creo que para que esto suceda debería penalizarse menos el fracaso y premiar menos al éxito». Informate más
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