25 de septiembre 2008 - 00:00

Aprovecha Japón y compra los bancos en liquidación

Tokio (EFE, Reuters) - Los bancos japoneses, como Nomura, Mitsubishi UFJ y Sumitomo Mitsui, se han lanzado estos días a invertir a precio de remate en las entidades financieras estadounidenses más afectadas por la crisis. Para estos gigantes nipones de la banca, el efecto devastador de las hipotecas «subprime» sobre algunas de las principales entidades de inversión de Estados Unidos, como Lehman Brothers o Morgan Stanley, constituye una « oportunidad única».

El sector bancario nipón, tradicionalmente conservador y poco propenso al riesgo, se ha lanzado a comprar ahora que las acciones están a precio de remate, cerciorándose de que lo único que compran son activos, es decir, sin responsabilizarse de la deuda contraída por los bancos que absorben.

Ese es el caso del banco japonés Nomura, que anunció la adquisición de las divisiones de Asia, Europa y Oriente Medio de Lehman, que el pasado 15 de setiembre presentó una declaración de quiebra. Esa entidad japonesa tomará la división asiática de Lehman por u$s 225 millones, mientras todavía no se ha desvelado cuánto pagará por los activos europeos de ese banco de inversiones. Con este movimiento, el Nomura pretende extender su presencia internacional, «permitiéndonos hacer realidad nuestra estrategia de entregar Asia al mundo», dijo en un comunicado el consejero delegado de Nomura, Kenichi Watanabe. La mayor correduría japonesa dijo que espera retener a una «significativa porción» de los 2.500 empleados en el negocio. Ayer, el tercer banco japonés, Sumitomo Mitsui, parece haber decidido unirse a la caza de gangasy planea invertir entre u$s 941 y u$s 3.824 millones en Goldman Sachs, a petición del propio banco de inversiones estadounidense, según la agencia local Kyodo.

Estas operaciones son posibles ahora que el Tesoro de Estados Unidos ha obligado a instituciones antes independientes, como Goldman Sachs y Morgan Stanley, a convertirse en bancos comerciales, bajo una mayor supervisión. Anteriormente, al no estar controlados por la Fed, los bancos de inversión independientes podían gestionarse de forma más autónoma y asumir mayores riesgos que las entidades comerciales.

  • Fin de un modelo

  • Sin embargo, este lunes se dio el cierre definitivo a un modelo de negocio que ha definido a Wall Street durante décadas.

    Los bancos japoneses están entre los pocos del mundo que disponen ahora del dinero suficiente para comprar grandes paquetes de acciones de esas entidades en apuros, ya que el efecto sobre ellos de la crisis de las hipotecas «subprime» ha sido, al menos por el momento, muy inferior al de otros países.

    El Mitsubishi UFJ, el Mizuho y el Mitsui declararon a finales de enero unas pérdidas conjuntas relacionadas con las denominadas « hipotecas basura» de Estados Unidos de casi 499.000 millones de yenes (4.699 millones de dólares) entre abril y diciembre de 2007. Esa cantidad, aunque es muy inferior a las pérdidas sufridas por los sectores financieros en Estados Unidos y Europa, supuso una rebaja de cerca de un tercio del beneficio neto combinado previsto por las tres entidades para todo el año fiscal 2007, que finalizó el pasado marzo.

    Los recientes movimientos de los bancos japoneses se han recibido de forma optimista en la Bolsa de Tokio y así el Mitsubishi UFJ ganó ayer más de 4%, el Sumitomo Mitsui repuntó 1% y Nomura creció más de 5%.

    Sin embargo, los medios de ese país apuntan a un optimismo con cautela y desean que no se repita la crisis sufrida a finales de los 80 por los bancos japoneses, que se desplomaron tras haberse lanzado a invertir sin la gestión adecuada en instituciones financieras de EE.UU., según el Nikkei.

    Hace tan sólo unos años, los grandes bancos de Japón estuvieron al borde del colapso y pasaron a simbolizar el estado moribundo de la segunda mayor economía del mundo. Ahora, esas mismas firmas financieras vuelven a reciclar el paisaje bancario mundial.

    «El equilibrio de poder en la industria financiera global ha cambiado dramáticamente en las últimas dos semanas», dijo Shinichi Ina, analista bancario de Credit Suisse en Tokio. «No creo que nadie imaginaba hace unos meses que MUFJ transformaría a Morgan Stanley en una firma de grupo. Creo que ni ellos mismos lo imaginaron», añadió.

    Presionadas por una desaceleración económica y un descenso demográfico, las financieras de Japón cada vez buscan más oportunidades de crecimiento en el extranjero. El mes pasado, MUFJ ofertó u$s 3.500 millones por 35% que aún no poseía del banco regional UnionBanCal del estado de California, y los analistas han dicho que podría comprar a otro prestamista regional en Estados Unidos.

    Las adquisiciones internacionales por parte de firmas japonesas ya totalizaron unos u$s 12.500 millones este año, cuatro veces más que en el mismo período del año pasado, según datos de Thomson Reuters.

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