Aprueban Presupuesto con más superpoderes para impuestos
-
Jubilados que trabajan: la ocupación de adultos mayores pegó un salto de 32,6% en nueve años
-
Ingresos Brutos: Misiones levantó temporalmente su aduana interna y Chaco no podrá retener en cuenta bancaria
Por ejemplo, la autorización al Poder Ejecutivo para subir el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias para beneficiar a los trabajadores en relación de dependencia. La merma que esa decisión producirá en la recaudación será financiada con los ingresos del Fondo Anticíclico.
Ese artículo nació como el primer intento de solución al conflicto con los trabajadores petroleros en el sur, aunque después quedó opacado, por insuficiente, por otras medidas que el gobierno tomó en relación a ese conflicto, como la de pedirle al moyanista Héctor Recalde que redactara exenciones a Ganancias a medidadel Convenio Colectivo de los petroleros.
También quedó consagrado el otorgamiento de una partida especial de $ 4.100 millones para «garantizar la movilidad» de los haberes previsionales durante 2007. Esos fondos permiten, como establece el propio presupuesto, un incremento de 13% en las jubilaciones desde el 1 de enero. Pero tampoco en este caso alcanzó para cumplir con el fallo de la Corte Suprema que ordenó al Congreso garantizar la movilidad.
De hecho, al fijar un monto, el gobierno siguió el camino de la Ley de Solidaridad Previsional que prevé incrementos sólo hasta el límite de los recursos destinados en el Presupuesto de cada año. No es, claramente, el espíritu de ese fallo de la Corte.
En el Presupuesto se dispone, además, otra novedad. Se fija el haber mínimo jubilatorio para todo el año en $ 530.
Para aprobar el proyecto el gobierno contó ayer con la ayuda de los aliados del Peronismo Federal y algunos transversales, que le permitieron desarticular la unidad que consiguió toda la oposición que había firmado un dictamen conjunto.
Desde el radicalismo, Fernando Chironi reivindicó ese dictamen común acordado entre la UCR, PRO y el Justicialismo Nacional -el ex duhaldismo lavagnista- que tiene como coincidencia esencial el rechazo a los superpoderes permanentes que se otorgaron este año al jefe de Gabinete para modificar el monto y destino de las partidas presupuestarias, sin importar el cambio de finalidad o jurisdicción.
El presidente del bloque Justicialismo Nacional, Jorge Sarghini pronunció uno de los discursos más duros de la tarde: «Una proyección de crecimiento tan bajo, de 4%, dejará un gran excedente de partidas que luego, con los superpoderes, el gobierno puede distribuir a discreción», dijo. «El gobierno basa su política económica en el tipo de cambio flexible y en el superávit fiscal. Entonces, pregunto ¿me quieren decir dónde está la justicia social en esos pilares?».
Desde el PRO, Federico Pinedo, reconoció que Kirchner «es un buen administrador de los grandes números pero no sólo es importante lo cuantitivo sino lo cualitativo».
Y el ARI, si bien compartió la idea de radicales, lavagnistas y PRO de atacar los superpoderes, no quiso aparecer en esa foto opositora: «Me cuesta entender a los legisladores lavagnistas que se horrorizan por los superpoderes y los acompañaron con su voto en años anteriores», les dijo el arista Adrián Pérez.


