Cuanto más se habla de interesados en lanzar una oferta sobre Repsol YPF, más se apresuran conversaciones en el gobierno nacional para recomprar parte de YPF. La acción de la petrolera española tuvo el viernes pasado una suba de más de 3% en la Bolsa de Madrid y el volumen negociado de títulos llegó a niveles récord.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Simultáneamente en Buenos Aires se renovó la versión sobre el interés del gobierno en adquirir acciones de YPF o en respaldar a inversores locales para que lo hagan.
El papel de Repsol sube por los rumores de una oferta pública de adquisición (OPA). El viernes 16 se habló de un fondo de inversión y, en la última semana, de una OPA que lanzaría Gas Natural de España.
La posibilidad de una ofertadesde el exterior se ve alimentada por la baja capitalización bursátil de la empresa en relación a sus activos, por el interés de inversores en energéticas, y por la opinión de analistas que creen que Repsol podría dar resultados más atractivos si estuviera mejor gerenciada.
Como contrapartida, una propuesta de fusión con Gas Natural de España (en la cual Repsol tiene 30,8% del capital social) sería la alternativa del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y del grupo catalán La Caixa, para formar una empresa energético más grande, sobre la cual resulte más difícil lanzar una OPA.
Desde el gobierno argentino, se fomenta el rumor de que el único impedimento legal para una oferta de adquisiciónsobre Repsol es la acciónde oro con poder de veto que tiene el Estado nacional en YPF. Esta apreciación, sin embargo, va perdiendo cada vez más fuerza: el veto local podría impedir una oferta hostil sobre YPF, pero no sobre su controlante. En Repsol, por otra parte, ya desde febrero de 2006, caducaron los derechos del Estado español para oponerse a una OPA. Puede pensarse que si Repsol cambia de manos, el nuevo accionista de control podría bajar el plan de La Caixa y del directorio actual en cuanto a vender 20% de las acciones de YPF en la Bolsa argentina, o a capitales locales. Por eso, crecería el apuro del gobierno de Néstor Kirchner por recuperar una posición que sea menos formal que la ejercida actualmente.
Pero la puesta en venta de 20% de YPF implicaría una negociación entre Repsol y el gobierno, que la empresa española prefiere no abordar en un año electoral. La compañía, aunque no oficialmente, ya admitió que este año no venderá 20% de YPF en la Bolsa porque el clima político no es el más oportuno.
Dentro de la misma Repsol tampoco se descarta que para coronar la campaña electoral, el gobierno quiera utilizar a YPF lanzando una recompra. En el mejor de los casos, esa recompra sería por 20% de la petrolera local que la española quiere vender en la Bolsa. En el peor, se menciona la versión que se renueva cuando el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se encuentra con Kirchner: volver a adquirir 100% de YPF.
Por su capitalización bursátil, Repsol tiene al viernes un valor de 30.500 millones de euros, equivalente a u$s 40.600 millones. Si se estima que al balance de 2006, YPF representaría entre 35% y 40% de la española, el valor de esta última sería de u$s 15 mil millones.
Si como se especuló la semana pasada en Madrid, Gas Natural formulara una OPA de 30 euros por la acción de Repsol, ésta llegaría a casi u$s 49 mil millones, haciendo trepar el valor de YPF en forma proporcional.
Por ahora, Repsol dijo en Madrid que no hay ningún hecho que pudiera haber influido en la cotización de la acción.
Dejá tu comentario