Asia aplaude eliminación de aranceles al acero en EEUU

Economía

Asia, donde se encuentran algunos de los mayores productores de acero del mundo, aplaudió este viernes la anulación de sobretasas estadounidenses para las importaciones del producto que decidió la víspera el presidente George W. Bush.

En Japón, segundo exportador de acero hacia Estados Unidos, el primer ministro Junichiro Koizumi exclamó "Super", aún cuando su portavoz, Yasuo Fukuda, dijo esperar que el sistema de control de las importaciones del acero que mantendrá la Casa Blanca "será organizado de tal manera que no obstaculice el libre comercio".

Tokio había preparado una lista de productos estadounidenses que habrían sido sometidos a medidas de represalias, por un monto de 83 millones de euros, si Estados Unidos hubiese mantenidos sus sobretasas.

Japón había vendido 1,9 millones de toneladas de acero en 2001 a Estados Unidos.

Esta cifra cayó a 740.000 en los nueve primeros meses de este año.

Tokio formó parte del grupo dirigido por la Unión Europea que se querelló en julio ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), que a mediados de noviembre envió una advertencia a Washington conminándolo a poner fin a las sobretasas.

Estas, que oscilaban entre 8% y 30% según los productos, fueron instauradas en marzo de 2002 para proteger a la industria siderúrgica afectada a causa de importaciones más baratas.

Entre los ocho países que presentaron la demanda ante la OMC, tres se ubican en Asia (Japón, China y Corea del Sur) y uno en el Pacífico (Nueva Zelanda). Los otros querellantes eran la Unión Europea, Brasil, Noruega y Suiza.

Corea del Sur, primer exportador de acero hacia Estados Unidos, dijo "esperar" que la supresión de las sobretasas permitirá a las exportaciones de acero surcoreano hacia Estados Unidos "volver a encontrar su nivel anterior a la imposición de las sobretasas", según un comunicado del ministerio de Comercio.

Estas importaciones surcoreanas habían caído 54% en 2002, a 300 millones de dólares, contra 650 millones un año antes, y deberían llegar a más o menos 200 millones de dólares este año, según el ministerio.

China, primer productor mundial de acero en 2002 pero sólo tercer exportador asiático hacia Estados Unidos, también "saludó" la decisión estadounidense, según un comunicado del ministerio chino de Comercio.

No obstante, Pekín manifestó su inquietud en cuanto a la mantención por Estados Unidos de un sistema de vigilancia de las importaciones de acero.

Las importaciones norteamericanas de acero cayeron en un 15% en los nueve primeros meses de 2003.

Nueva Zelanda estimó que el gesto estadounidense representaba una "victoria" para Wellington, así como "para el sistema de regulación que representa la OMC", indicó el ministro de Comercio, Jim Sutton, recordando decisiones de la OMC ya favorables a la manteca o al cordero neocelandés.

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