La banca extranjera volvió ayer a la carga para pedir que se avance con las compensaciones por los amparos, una cuestión reiteradamente negada por el gobierno. Fue en un almuerzo que la «mesa chica» de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) mantuvo en el Congreso con un pequeño grupo de diputados, encabezados por el presidente de la Cámara, Eduardo Camaño. «Mientras siga sin resolver el tema amparos vamos a seguir con un fuerte rojo en nuestros patrimonios y esto juega en contra de la posibilidad de recuperación del crédito», dispararon los banqueros. Según las estimaciones de la banca, las pérdidas por la devolución de depósitos a dólar libre ya supera los $ 7.000 millones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sin embargo, ambas partes coincidieron en que será necesario que la Corte Suprema se expida cuanto antes respecto de la constitucionalidad o no de la pesificación. Además, también hubo quejas por el aumento de los amparos de «segunda generación» (ahorristas que cobran en dólares por fallos judiciales pese a haber aceptado la pesificación a $ 1,40 más CER de su depósito).
La reunión tuvo un importante significado no sólo por su contenido en temas de discusiones de política económica, sino porque resultó todo un símbolo. Fue prácticamente el primer encuentro formal de los banqueros que representan a entidades del exterior con legisladores dentro del Congreso, tras las duras acusaciones que circularon entre 2001 y 2002. En aquel momento, en medio de la devaluación y la fuga de depósitos, varios directivos de la banca extranjera fueron acusados hasta de «traidores a la patria».
Quizá el mayor símbolo de este acercamiento haya sido la presencia de Manuel Sacerdote, titular de Bank-Boston y uno de los hombres más atacados en aquel momento. No estuvo solo. También concurrieron el titular de ABA, Mario Vicens, Enrique Cristofani (Banco Río), Jorge Bledel (BBVA Banco Francés) y Juan Bruchou (Citibank). Por los legisladores estuvieron con Camaño el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Snopek, y el titular de Finanzas, Rodolfo Frigeri.
Además de los amparos, hubo otros dos temas que ocuparon la atención central del encuentro: la vuelta de los remates y el impuesto al cheque. «No alcanza con reducirlo, debe ser eliminado», señalaron los banqueros al explicar a los legisladores la distorsión que causaba el impuesto al cheque en las entidades.
Dejá tu comentario