Los bancos de Brasil están siguiendo la evolución de la economía argentina para definir una eventual radicación en el país, en sintonía con el creciente ingreso de empresas brasileñas.
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Durante la década de los noventa, cerca de una decena de entidades brasileñas de banca mayorista y minorista operaba en la Argentina, aprovechando el modelo económico de entonces que privilegiaba la actividad financiera en los dos países. Este esquema económico se derrumbó con las devaluaciones en Brasil antes de la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva y en la Argentina, y las entidades financieras brasileñas dejaron de ver el mercado argentino como destino de sus inversiones.
Es así como, de la decena de bancos que operaba en el país hasta fines de los noventa, se redujo la participación a los bancos Itaú, do Brasil y Bradesco, que sólo dejó una representación cuando había anunciado su desembarco en el segmento mayorista. Sin embargo, la llegada de empresas de Brasil como compradoras de firmas de capital argentino está llevando a los bancos a volver a seguir de cerca la economía local como eventual destino de sus inversiones, según dijo un representante de compañías del vecino país.
«Actualmente, hay una subpresencia de la banca brasileña en la Argentina, en comparación con las numerosas empresas que ya operan aquí», aseguró el representante comercial, y explicó que los bancos quieren ser el brazo financiero de las firmas de su país. Fuentes del sistema financiero local mencionan al Grupo Safra como uno de los principales interesados en desembarcar en el país, que se daría a través de la compra del ING Bank, perteneciente al grupo holandés que ya inició el retiro de sus operaciones en Buenos Aires.
El Grupo Safra estuvo a punto de radicarse en la Argentina a mediados de los noventa y compró algunos inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires, entre ellos, un terreno ubicado en Córdoba y Leandro N. Alem, donde ahora funciona un estacionamiento.
Por el ING Bank también estaría interesada la familia Fiorito, ex propietaria del Banco de Quilmes, que procura volver a la actividad financiera minorista luego de retirarse ante la llegada de corporaciones extranjeras, según afirmaron fuentes del ámbito bancario.
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