29 de julio 2003 - 00:00

Bancos iniciaron recompra de BODEN a los ahorristas

Bancos iniciaron recompra de BODEN a los ahorristas
Impulsados por una creciente liquidez que no logra ser canalizada a través de préstamos, los bancos iniciaron en las últimas semanas la ofensiva para hacerse de BODEN que están en manos de los ahorristas. Entidades como el Banco Galicia, Río, Francés o el Patagonia-Sudameris actualmente ofrecen alguna variante de compra a sus clientes propietarios de BODEN, con algunas ventajas frente a la opción de ir a vender el título directamente a la Bolsa.

El razonamiento que impera en los bancos es que sumar BODEN en sus carteras es preferible a mantener crecientes saldos líquidos y que, por lo tanto, no devengan renta alguna. Sobre todo, si la contraparte de estos fondos líquidos son depósitos indexados por el CER o con tasas que, aunque en descenso, siguen siendo positivas en términos reales.

Se estima que actualmente los bancos tienen en sus carteras $ 25.000 millones en BODEN.
Esta cifra está compuesta principalmente por $ 20.800 millones en BODEN 2012 (en rigor, u$s 7.300 millones, porque es un título nominado en dólares) que el año pasado el gobierno entregó a los bancos en compensación por la pesificación asimétrica. Adicionalmente, tienen $ 3.000 millones en BODEN 2007, mientras que los restantes $ 1.200 están compuestos por otras series (como la 2005 o 2008) que las entidades fueron comprando en los últimos meses en el mercado secundario.

Ante la lenta reacción que muestra el mercado de préstamos, los bancos hoy tienen escasas opciones rentables a la hora de invertir.
Los bonos en default (Global, BOCON, Brady, entre otros) no son una opción viable a los actuales precios, que ya descuentan una quita en torno a 70% tras la reestructuración de la deuda. Además, los bancos no quieren aumentar su exposición (ya de por sí elevada) a estos títulos en tanto no se conozcan mayores precisiones de la renegociación de la deuda en curso. Tampoco las Lebac ahora lucen como una variante atractiva dada la marcada caída en sus tasas.

• Opción tentadora

En este contexto, los BODEN aparecen como una opción tentadora. El costado de estos bonos que más seduce a los bancos es que además de no estar en default, es considerado difícil que el gobierno incumpla sus pagos en el futuro. Es que al estar mayoritariamente en manos de los ahorristas el costo político de una eventual decisión de este tipo es extremadamente alto. «El hecho de que sean bonos que surgieron de situaciones tan caóticas como fue el 'corralito' y cuyos tenedores sean ahorristas damnificados es una especie de reaseguro de que el gobierno no querrá defraudar nuevamente a esa gente», consideró al respecto el jefe de la mesa de dinero de un banco privado de capital nacional.

• Concentración

En las últimas semanas, entidades como el Galicia, Francés o el Patagonia-Sudameris salieron a tentar a sus clientes para vender los BODEN. Las ofertas se concentraron en el 2008. Este es uno de los títulos más líquidos, porque es el que se entregó a los jubilados y a los trabajadores estatales como resarcimiento por el recorte del 13% que se les aplicó a sus ingresos durante la administración de Fernando de la Rúa. En la mayoría de los casos, los bancos ofrecen a los ahorristas vender sus bonos sin cobrar gastos ni comisiones y con un precio que se sitúa levemente por encima de los valores de mercado.

• Promociones

Otro BODEN en el que están haciendo foco las entidades financieras es el 2013. Aunque este título todavía no fue emitido (se estima que saldrá al mercado en los próximos días), varias entidades lanzaron promociones entre sus clientes. Se trata de un bono que será entregado a los ahorristas que optaron por el denominado Canje II y también a aquellos que tomaron parte de la apertura del «corralón».

El Banco Galicia ofrece a sus clientes futuros propietarios de BODEN 2013 adelantarles el pago del primer cupón de este bono que venció el 30 de abril pasado y aún no fue abonado por el gobierno. Por su parte, el Río lanzó una propuesta destinada a los ahorristas propietarios de Cedro que optaron por la reciente apertura del «corralón». Esta consiste en canjear el monto del depósito ahora liberado -pesificado a 1,40 más el CER- y entregar el BODEN 2013 al banco a cambio de un plazo fijo a 3 años, al término del cual el ahorrista recupera 100% del depósito original en dólares. La operación supone una rentabilidad en torno a 8% anual en dólares.

En rigor, los precursores de la modalidad de comprar y ofrecer distintas variantes a los clientes propietarios de BODEN fueron los bancos Bansud y Comafi que ya en enero pasado lanzaron varias promociones e incluso dieron a sus clientes la posibilidad de alquilar los títulos.

No obstante ello, la tendencia de los bancos a sumar BODEN en su carteras es mirada con cautela y hasta con cierto recelo por parte de varios analistas. Es que la historia económica reciente de la Argentina señala que la excesiva exposición de las entidades financieras a los pasivos del sector público suele ser una combinación sumamente peligrosa.

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