Cómo será el plan económico de Biden

Economía

El gobierno demócrata que asumirá el próximo 20 de enero prometió proteger a la industria de los Estados Unidos y generar cinco millones de empleos nuevos. Además, ya presentó un gran paquete fiscal de u$s1,9 billones (cerca del 9% del PBI) por la emergencia sanitaria.

Joe Biden tendrá la difícil tarea de gobernar la principal potencia mundial en el contexto de una pandemia que puso fin al período de expansión más largo de la historia de la economía norteamericana, que casi duplicó el desempleo en su país y que dejó a Estados Unidos como una de las 10 naciones con más muertos por Covid-19 en relación a su cantidad de habitantes.

En ese marco, a una semana de su asunción en términos formales, el nuevo gobierno ya presentó un paquete de medidas de aplicación inmediata por la emergencia sanitaria, por un monto de u$s1,9 billones, equivalente a casi el 9% del PBI de EEUU. El líder demócrata aseguró que los beneficios del plan para reactivar la economía local superarán con creces el costo. “Tenemos que actuar y tenemos que actuar ahora. No podemos permitirnos la inacción”, acotó el jueves en un mensaje emitido desde sus oficinas de Delaware.

El plan de estímulo fiscal incluye, entre sus principales puntos, elevar de u$s600 a u$s2.000 los cheques para los ciudadanos afectados por el coronavirus y de u$s600 a u$s1.000 los subsidios por desempleo, que tendrán vigencia hasta el 30 de septiembre de 2021. Cabe recordar que, según los últimos registros, más de 18 millones de norteamericanos recibieron asistencia por desempleo o pérdida de ingresos durante la semana de navidad.

Adicionalmente, si el Congreso norteamericano aprueba la ayuda monetaria, el salario mínimo subirá desde los actuales u$s7,25 hasta los u$s15. Al respecto, Biden fue contundente: "si usted gana menos que eso, usted está viviendo en pobreza".

Para ayudar a comunidades y pequeñas y medianas empresas afectadas por la pandemia, la gestión entrante prevé desembolsar u$s440.000 millones. Mientras tanto, quiere destinar u$s350.000 millones para que gobiernos estatales y locales puedan pagar personal de salud, bomberos, policías y maestros, una de las cuestiones que genera más tensión entre republicanos y demócratas.

Paralelamente, con el objetivo de entregar 100 millones de vacunas en sus primeros 100 días, el plan establece una inversión de u$s100.000 millones para acelerar el ritmo de vacunación, aumentar el número de tests y mejorar el equipamiento médico. Con una tónica similar, las escuelas recibirán otros u$s170.000 millones para que puedan volver a la presencialidad con los protocolos adecuados en esos 100 días.

Por otra parte, se estima que en sus primeros días el gobierno dará detalles del plan bautizado como “reconstruir mejor”, que contemplaría una inversión de u$s700.000 millones para impulsar la industria estadounidense y crear cinco millones de puestos de trabajo adicionales mediante la compra de productos locales. Además, en campaña Biden hizo énfasis en la necesidad de avanzar en el desarrollo de infraestructura, la innovación tecnológica y la transición hacia energías más limpias.

La discusión sobre el cambio climático fue uno de los asuntos que más enfrentó a Trump y a Biden durante los debates. El demócrata señaló que el país debería reemplazar el petróleo con energía solar, eólica y otras formas de energía no contaminante, aunque luego tuvo que aclarar que se refería a dejar de subsidiar a los combustibles fósiles para calmar los temores de empresarios y trabajadores de la industria petrolera, a quienes les garantizó que no perderán sus fuentes de empleo.

Los demócratas buscarán financiar parte de este gasto con una suba de impuestos a las empresas y personas de mayores ingresos; la propuesta es que la tasa impositiva a las grandes corporaciones retorne al 28%, luego de la baja al 21% dispuesta por Trump, que haya una penalidad para empresas que trasladen puestos de trabajo a otros países y que el impuesto a la renta (simil ganancias en Argentina) pase desde el 37% al 39,6%. La idea, según palabras del mandatario, es evitar que la mayor carga tributaria afecte a personas que ganen menos de u$s400.000 al año. Sin embargo, hay analistas que sostienen que los recursos tributarios serían insuficientes para cubrir las necesidades del ambicioso plan fiscal, por lo cual el gobierno debería recurrir al endeudamiento.

Tanto el paquete de estímulo contra la emergencia sanitaria como el plan de inversiones parecen más viables luego de que los demócratas le arrebataran a los republicanos el control del senado al confirmarse su victoria electoral en Georgia.

En materia de salud, se piensa reforzar los beneficios de la Seguridad Social y reducir el costo que los norteamericanos deben afrontar para cuidar su salud. En ese sentido, Biden prometió garantizar que los ciudadanos puedan hacerse pruebas de detección de coronavirus sin costo alguno y buscará permitir que el gobierno pueda negociar el costo de los medicamentos recetados a los beneficiarios del programa Medicare, algo que hasta el momento está prohibido por ley.

En cuanto a la relación con China, periódicos locales y algunas señales de campaña dejaron entrever que, si bien pueden reducirse las tensiones, los demócratas pretenden seguir combatiendo lo que en Estados Unidos consideran competencia desleal por parte de la potencia asiática, aunque esta vez de manera multilateral, en conjunto con otros países.

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