Sorpresivamente, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, recibió ayer en Roma al ministro de Relaciones Exteriores argentino, Rafael Bielsa. El encuentro fue interpretado desde el gobierno local como el primer paso para restablecer la normalidad en las relaciones bilaterales de ambos países. Berlusconi aseguró a Bielsa que en su gestión nunca ordenó a sus funcionarios bloquear las posiciones argentinas ante los organismos internacionales, para presionar por los bonistas privados en default.
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Según fuentes locales, el premier le pidió a Bielsa que transmitiera al presidente Néstor Kirchner que él «no había dispuesto política alguna tendiente a bloquear las posiciones argentinas en los organismos multilaterales».
En la reunión, que no figuraba en agenda oficial, los funcionarios coincidieron en la necesidad recuperar los vínculos políticos bilaterales, al margen de la relación con los acreedores privados que no ingresaron en la reestructuración de la deuda. El real objetivo del viaje de Bielsa era únicamente un encuentro con el subsecretario del Consejo de Ministros, Gianni Letta, para conversar del acuerdo que se comenzará a negociar en setiembre entre la Unión Europea y el Mercosur.
• Cambio
Según le aseguraban ayer al ministro en la embajada argentina, los recientes fallos de la Justicia italiana a favor de los bonistas de ese país, pero en contra de los bancos que colocaron los bonos, habrían llevado a Berlusconi a cambiar la posición frente a la Argentina.
El encuentro se extendió por 40 minutos y se caracterizó por una «cordialidad inesperada», y un «gesto diferencial» según fuentes argentinas. Berlusconi transmitió su voluntad de retomar, la formalidad del diálogo político.
Por su parte, Bielsa le dijo que hasta que se normalice el sistema financiero argentino, «sería bueno mantener un canal paralelo en la relación política».
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