28 de enero 2004 - 00:00

Bonos: ¿hasta dónde puede seguir la suba?

Entre los títulos públicos, hubo dos que mostraron una evolución sobresaliente y prometen continuar esta tendencia en los próximos meses: los BOCON PRE8 y PRO12. Para los analistas, si se mantiene el actual contexto positivo en el exterior, la estabilidad cambiaria, el crecimiento previsto y no hay sorpresas negativas, el PRE8 podría subir 27% de aquí a fin de año, mientras el PRO12, crecería casi 40 por ciento.

El PRO8 y el PRO12, por las ganancias que les están dando a los inversores, son los bonos del momento. En 4 meses subieron más de 40% en dólares. Son bonos emitidos después del default; por lo tanto, están «vivos», están nominados en pesos y ajustan por CER más una tasa de 2% anual. Son buena cobertura contra la inflación.

Poseen las siguientes características:

Ambos títulos fueron emitidos en febrero de 2002. El PRE8 surgió para pagar los juicios de los que recibieron el recorte del 13% (jubilados y estatales) y el PRO12 fue para abonar parte de lo adeudado a proveedores del Estado.

Una vez lanzados, comenzaron a negociarse tímidamente en el mercado. Hoy son los preferidos de los operadores.

Los dos empezarán a pagar amortización de capital recién el 3 de febrero de 2006. Hasta esa fecha tampoco pagarán intereses, los capitalizarán, es decir estarán dentro del valor del bono. El PRO12 se terminará de pagar totalmente en 2016, en un plan de 120 cuotas mensuales sucesivas, que amortizarán el capital más una tasa de 2% ajustada por CER, es decir, por costo de vida.

El caso del PRE8 es igual al anterior, pero éste vence en 2010, por lo que están previstas 48 cuotas mensuales sucesivas desde 2006. En la actualidad, ambos bonos operan con un volumen de $ 40 millones en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), y de $ 3 millones en la Bolsa. El PRE8 cotizó ayer a $ 114,65 y tiene una tasa interna de retorno (TIR) de 9,40%, aproximadamente. El PRO12 se negoció a $ 94,70 con una TIR que ronda 9,60% anual.

Hoy lo que están efectuando los principales operadores del mercado es una estimación de la ganancia adicional que se puede obtener en estos papeles. Para esto hacen un simple cálculo: suponiendo que se mantiene la tasa esperada de retorno de los bonos o bien se reduce ligeramente por una mejora en las expectativas, se deduce el precio al cual debería ascender cada papel.

Sobre la base de estos datos, surgen las siguientes conclusiones:

Si la TIR bajara de 9,4% a 6% (con el CER de 6%), el BOCON PRE8 finalizará el año con un valor de $ 145,24, lo que representa un aumento de 27,12 por ciento.

A su vez, en caso de que la TIR se mantenga constante (y que el costo de vida aumente sólo 5%), el bono valdrá $ 130,37, es decir aumentaría 14,11 por ciento.

En un escenario más moderado, con la TIR de 8% y el costo de vida en 5%, el valor del bono ascendería a $ 135,75 (18,82%).

El mismo ejercicio en el BOCON PRO12 muestra resultados todavía más optimistas. En el mejor escenario (TIR de 6% y CER de 6%), el precio del título sería de $ 131,10, 39,10% por encima del actual. En tanto, en el caso más conservador que presenta el ejercicio (TIR de 9,38% y CER de 5%), el valor es $ 107,89, 14,47% superior al actual. Por último, en una posición intermedia (TIR de 8% y CER de 5%), el bono asciende a $ 116,9, con una suba de 24,03 por ciento.

Ninguno de los dos bonos corre riesgo de default porque no tienen cupones por cortar hasta enero de 2006. Al gobierno de Néstor Kirchner le toca pagar menos de 2 años de vencimientos. El grueso corresponde al próximo gobierno, que puede ser Kirchner si es reelecto. El problema más grave es si en el medio hay recalentamiento inflacionario, lo que elevaría su valor a niveles altísimos pero que podrían ser impagables. Pero ése es un problema que, si se suscita, ocurrirá en el futuro lejano. Hoy los inversores no miran más allá de 2004.

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