Avanza canje: se sumó la ANSES, que recibirá bonos 2030 y 2038

Economía

El organismo cambió los casi u$s9.000 millones de sus tenencias dentro del FGHS por el nuevo mix de bonos.

No por descontada y casi obvia, deja de ser una muy buena noticia para el Gobierno. En tiempo y forma, el principal tenedor de deuda argentina a reestructurar, ingresó en el canje. La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), poseedora del 45% de la deuda local, adhirió ayer al llamado lanzado por Martín Guzmán y cambió los casi u$s9.000 millones en sus tenencias dentro del Fondo de Garantía Sustentable (FGS) por el nuevo mix de bonos. Por cantidad de dólares, supera a cualquier fondo de inversión o particular con deuda argentina y, para el caso del proceso de reestructuración de los pasivos emitidos bajo legislación local, se trata del actor fundamental para que la apuesta sea exitosa. Acompañan el resto de las reparticiones públicas, comenzando por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) de Miguel Pesce, bancos públicos y alguna provincia con deuda nacional, con lo que se completará el ingreso de unos u$s22.000 millones. Con este dinero casi el 50% del llamado local estará completo.

Se sabe también que los dos principales fondos de inversión internacionales con posesiones de deuda local también ingresarán (PIMCO y Templeton), lo que arrastrará a otros colegas de desventuras financieras locales, con lo que se sumarán entre u$s8.000 y u$s10.000 millones más. En definitiva, las alternativas de juicios dentro de las fronteras locales son una utopía.

Como además se descarta que los bancos privados, compañías de seguros y algunos fondos de inversión de administración local también están firmando su adhesión se sumarán otros u$s5.000 millones. El resto de los u$s46.000 millones corresponden a inversores particulares, quienes desde la semana pasada están siendo informados por los bancos y administradores de cuentas, sin mayores problemas para sumarse al llamado. Nadie descarta que haya holdouts locales (siempre los habrá), pero se descuenta que el panorama de adhesión al llamado local superará largamente al internacional y podría acercarse (y eventualmente superar) el 90%.

El organismo que maneja Fernanda Raverta se inscribió ayer en el llamado, completando los u$s9.000 nominales en títulos públicos. En algún momento, cerca 2018, la cuenta habría alcanzado los u$s15.000 millones. Sin embargo, durante la gestión Mauricio Macri con Nicolás Dujovne y Luis Caputo en la conducción de la economía argentina, gran parte de los bonos se utilizaron como política cambiaria para intentar contener la suba de la divisa contra el peso a partir del aumento de la oferta con la venta de los papeles. La estrategia, se sabe, resultó fallida. Esos bonos terminaron en poder de fondos de inversión y bancos mixtos, quienes luego también los vendieron en su huida del mercado local. La mayoría de los bonos que canjeará la ANSES (un 30%), corresponden al Discount en dólares, emitidos en el canje de deuda 2010 en un proceso que se completó hasta 2012, un título ya en default mientras que un 10% de los bonos en poder de la ANSES canjeados corresponde al Bonar 24 (AY24), cuyo próximo vencimiento tenía fecha para el 7 de noviembre. Se estima que, al ser acreedor privilegiado, la ANSES tendrá acceso a los bonos elegidos por Economía; con lo que en el futuro la cartera del FGS (al estar dominado por el Bonar y el Discount) estaría integrada en mayor medida por las tenencias de los bonos 2030 (con quita de 3% de capital, amortización de 12 pagos iguales y semestrales desde 2025 a 2030) y 2038 (sin quita de capital y con amortización de 22 pagos iguales y semestrales entre 2028 y 2038). El dato es importante ya que se estima que pueden ser los dos bonos que dominen el mercado de títulos públicos en el futuro, con lo que la ANSES (a través del FGS) podrá manejar (y eventualmente estabilizar con compras y ventas), ambos mercados. Si quisiera también podría actuar sobre la cotización del dólar colocando títulos, una estrategia a doble filo y que en el gobierno de Macri terminó siendo un boomerang.

En el caso del BCRA, que detenta el 35% de las colocaciones en deuda local, concentradas fundamentalmente en letras, podrá ingresar a los nuevos bonos 2030 (igual al de la ANSES) y 2035. Este último tendrá también una quita del 3% con amortización de 10 pagos iguales y semestrales de 2031 a 2035. Obviamente será el Central el que manejará el mercado local de estos títulos públicos.

Entre Templeton y PIMCO canjearán unos u$s4.000 millones, y accederán al 2030, 2035 y al 2041. Este último bono, diseñado especialmente para los fondos de inversión (por su largo aliento de diseño), no tendrán quita de capital, se amortizará en 28 pagos iguales y semestrales entre 2028 y 2041. La intención de Martín Guzmán era que, al tener vencimientos largos, estos títulos permanezcan mucho tiempo en las carteras de los bonistas evitando ventas rápidas luego del canje y estabilizando el mercado local e internacional de bonos soberanos. Es en general la estrategia que está siendo planteada puertas adentro en los fondos de inversión que intervienen en el proceso de canje de deuda emitida bajo legislación internacional.

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