A 16 días de la segunda vuelta en Brasil, analistas internacionales debatieron cuál sería el mejor escenario postelectoral para las relaciones bilaterales. En ese sentido, el intelectual y ex embajador brasileño José Botafogo Gonçalves descartó que el cambio de gobierno en su país pueda tener un impacto negativo en la relación con la Argentina, pero estimó que una administración de Dilma Rousseff sería más favorable.
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El ex diplomático destacó que la política cambiaria que llevaría adelante la candidata de Lula, Dilma Rouseeff, sería más beneficiosa para Argentina y lo explicó al sostener que la petista mantendría el real apreciado en torno a los 1,65 por dólar, mientras que el opositor José Serra impulsaría una devaluación. Además, dijo que si bien ambos candidatos tienen conceptos muy parecidos sobre el rol del Estado como garante de reglas claras, cada uno tomaría políticas distintas sobre el comercio exterior.
Sus declaraciones fueron parte de la sesión plenaria Elecciones en Brasil: los nuevos desafíos y su impacto regional, allí el intelectual participó junto al analista internacional Juan Gabriel Tokatlian.
Dilma pretende un Estado empresario-productor, y eso en algunos casos ya no funcionó, indicó Botafogo, al tiempo que recordó que el equipo económico de Luiz Inácio Lula Da Silva continuará en caso de que gane la candidata oficialista.
No obstante, el experto expresó que si Serra se convierte en presidente, no habría diferencias abismales con los que hizo Lula en sus dos mandatos, porque hay una decisión de continuar con las políticas de Estado, aunque el discurso sea muy distinto en la actualidad.
Remarcó que Serra haría un esfuerzo para cumplir con la promesa de intentar mejorar la competitividad de Brasil, y podría llevar al país a una devaluación para beneficiar a las exportaciones y mejorar los niveles de inversiones.
Por su parte Tokatlian no se jugó por ninguno de los candidatos pero llamó a hacer un esfuerzo para acordar un nuevo trato con Brasil y, de este modo, no correr el riesgo de volverse intrascendente a los ojos de los intereses del país vecino.
Nunca fuimos enemigos, por suerte no fuimos India y Pakistán. Pero tampoco devenimos en Alemania y Francia. La brecha entre Brasil y Argentina es enorme y el riesgo para nosotros es volvernos intrascendentes para ellos. El esfuerzo para evitar esto, y hacer un nuevo trato con Brasil, lo tendrá que hacer la Argentina, aseveró Tokatlian.
El experto en política internacional señaló además que el momento es propicio para relanzar la relación entre ambos países, no sólo por los procesos electorales que atravesarán en el próximo año, sino también porque Argentina dejó de declinar y tenemos ocho años de crecimiento.
Además, precisó que ese nuevo trato entre Argentina y Brasil debería girar fundamentalmente en torno al amplio terreno de la tecnología nuclear, así como en la década del 80 se centró en eliminar cualquier hipótesis de conflicto militar y luego en el terreno comercial.
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