22 de julio 2015 - 14:03

Brasil recortará meta de superávit fiscal ante desaceleración económica

Brasil recortará meta de superávit fiscal ante desaceleración económica
El Gobierno de Brasil reducirá su meta clave de superávit fiscal para este año ante un descenso en los ingresos fiscales, pero planea revelar nuevos recortes de gastos para mostrar su compromiso con la austeridad, dijeron a Reuters el miércoles dos funcionarios familiarizados con la decisión.

El superávit primario representa el ingreso disponible para cubrir el pago de intereses de deuda. Como tal, es seguido de cerca por inversores y agencias calificadoras de crédito en Wall Street.

La prensa local reportó este miércoles que el objetivo será reducido a entre 0,1 y 0,2% del PBI.

Un decreto presidencial emitido el miércoles indicó que Brasil ofrecerá incentivos a las empresas para que resuelvan sus litigios tributarios, en otro intento por aumentar los ingresos del Gobierno este año.

"La reducción de la meta será coherente con la situación actual", dijo uno de los funcionarios. "Va a ser una reducción pronunciada", agregó.

Un funcionario también agregó que los recortes de presupuesto podrían llegar hasta los 15.000 millones de reales.

La reducción de la meta podría complicar los esfuerzos de la presidenta Dilma Rousseff para mantener el codiciado grado de inversión de Brasil en medio de una desaceleración económica y de años de excesivos gastos.

"La posición fiscal de Brasil seguirá siendo bastante desalentadora por un tiempo", dijo Edward Glossop, economista de Capital Economics.

Mirando hacia adelante, muchos economistas consideran que ahora la meta de ahorro fiscal del 2016 de un 2% del PBI será casi con certeza inalcanzable.

El ministro de Hacienda, Joaquim Levy, se mostró inicialmente reacio a la reducción de la meta porque temía que podría enviar los mercados una señal equivocada sobre el compromiso del Gobierno para el ajuste fiscal.

En mayo, el Gobierno se comprometió a recortar 70.000 millones de reales en gastos para restaurar su credibilidad con los inversores.

Levy, un economista formado en la Universidad de Chicago, dijo el martes que una posible reducción de la meta no era el fin del ajuste.

Durante gran parte de la década pasada, Brasil registró superávits primarios por encima del 3 por ciento del PIB a medida que controles de gasto más estrictos y un auge de las materias primas llenaron las arcas públicas.

Eso cambió cuando Rousseff asumió la presidencia en el 2011 y otorgó miles de millones de dólares en exenciones fiscales a las empresas, en un fallido intento por reactivar a la paralizada economía. Desde su reelección en octubre, Rousseff ha adoptado nuevas políticas favorables al mercado.

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