Brasil, el principal comprador de trigo argentino, concretó compras a Polonia por 75.000 toneladas y a Rusia por 500.000, debido a la fuerte suba que experimentó el cereal en el mercado local.
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A pesar del alto arancel que deben pagar las naciones del Este para ingresar en el mercado brasilero, a raíz de los acuerdos comerciales entre los socios del Mercosur y del costo de los fletes, los importadores del vecino país aseguraron que «incluso con el pago de los gastos del transporte y de los aranceles, el precio del producto procedente de países de Europa del Este llega a ser menor» que el argentino, dijo el presidente de la Asociación Brasileña de las Industrias de Trigo, Roland Guth, al diario «O Globo».
«Con la crisis argentina, la cotización de la tonelada de trigo importada desde ese país llegó a subir hasta 204 dólares. Al final del año pasado comenzó a bajar, pero ahora volvió a subir. Por eso estamos buscando otros mercados», argumentó Guth. En la ronda de operaciones de ayer, el trigo cotizaba a 120 dólares la tonelada en la posición más lejana (junio), mientras en el disponible el precio rondaba los 115 dólares.
Pero Guth dijo que los productores argentinos aumentaron el precio de la tonelada de trigo de entre 135 y 140 dólares en febrero pasado, a entre 155 y 160 dólares en marzo, ante la previsión de que la cosecha de este año sea menor.
•Intercambio
El acuerdo alcanzado con Rusia implica la compra de 500 mil toneladas del cereal a cambio de carne y pollo, mientras en el caso de Polonia se cerraron operaciones por 75 mil toneladas de trigo, que ya se encuentra embarcado y llegará en los próximos días.
Los brasileños también están buscando precios menores que los argentinos en otros mercados competitivos de los países del este europeo, como Ucrania.
Brasil produce sólo 30 por ciento de su consumo y compra casi la totalidad a la Argentina, aunque el año pasado adquirió parte de ese volumen en Polonia y Canadá, debido a que los exportadores argentinos frenaron sus ventas por las restricciones generadas por los productores que prefirieron retener sus cosechas ante la escalada del dólar y la suba de precios de los granos.
En este contexto, el analista agrícola, Ricardo Baccarín, aseguró que se profundiza la competencia mundial por el mercado del trigo y que los países del Este como Rusia «tiene mucho potencial como para seguir creciendo». Asimismo, indicó que «los bajos precios que se pagan por el cereal de Europa del Este debilitan la posición de Europa Central.
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