5 de agosto 2008 - 00:00

Brasil también presiona: pide eliminar traba a exportación

Fernando Fraguío
Fernando Fraguío
El fraternal gesto de apoyo del presidente Lula da Silva y su nutrida comitiva de empresarios a su par argentina, Cristina de Kirchner, lógicamente, no será gratuito. Y hoy el secretario de Industria, Fernando Fraguío, se enterará de algunos costos cuando reciba al ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Ivan Ramalho.

Será en el marco de la reunión del comité de monitoreo del comercio bilateral que, si bien ya parte con una profusa agenda que contempla no sólo el análisis del comercio bilateral, también pondrá sobre la mesa el monitoreo de sectores sensibles como línea blanca, aerosoles, calzados, televisores, ajo y vino.

Pero la delegación brasileña viene por más. Aspira a conseguir cierta flexibilización de las restricciones a las exportaciones argentinas, principalmente de naftas, trigo y harina de trigo, que han complicado el normal abastecimiento de estos productos.

En una escueta misiva sobre los alcances de la reunión, el propio ministerio brasileño difundió que «en la agenda del encuentro estarán presentes temas como los impuestos a las exportaciones para naftas, trigo y harina de trigo».

Así las retenciones al campo que tantos dolores de cabeza han traído al gobierno dominarán gran parte de la reunión bilateral.

Para la Argentina tampoco es un tema menor, dado que el trigo sigue siendo el principal producto exportado a Brasil (representa casi 13% del total general), a pesar de que en los primeros siete meses del año se embarcó más de 1,1 millón de toneladas menos que en 2007, debido a las restricciones y el conflicto con el campo. En lo que va de 2008 Brasil compró 2,5 millones de toneladas de trigo por u$s 770 millones. En el mismo período del año pasado adquirió 3,6 millones de toneladas por un valor de u$s 688 millones. Aquí claramente se observa el impacto de los altos precios de los commodities: este año la tonelada de trigo se exportó a más de u$s 307 cuando en 2007 el precio promedio rondó los u$s 190.

  • Más harina

    En el caso de la harina de trigo es similar; el precio promedio pasó de u$s 238 a u$s 411 la tonelada, pero hubo mayores embarques que en 2007 (36% más). Por algo se quejan los molinos brasileños. Por su parte, la Argentina centrará sus quejas en los sectores de calzados, línea blanca y electrodomésticos, sólo como consuelo de mayores daños a la industria local ya que cualquier otro esfuerzo para revertir el elevado déficit comercial (se proyecta este año otro récord) sería en vano. Porque el sector industrial es el que explica el desequilibrio. En particular, el complejo automotor.

    En lo que va de 2008, entre automóviles y vehículos de carga y autopartes Brasil exportó al mercado argentino por más de 2.800 millones, mientras que la Argentina lo hizo por u$s 1.700 millones. O sea, que este sector industrial explica más de un tercio del déficit acumuladoen el año. Esta pauta del comercio bilateral pareciera no tener visos de modificarse en el mediano plazo.

  • Celulares

    La Argentina abastecerá de cereales y otros alimentos, y Brasil de manufacturas industriales.

    Vale señalar que el principal producto exportado por Brasil a la Argentina son los teléfonos celulares, que ya suman u$s 450 millones en 2008.

    También se abordarán los temas de la defensa comercial, de China (que ya complica a varias industrias brasileñas y desplazó a la Argentina como socio comercial de Brasil) y la propuesta para el sector automotor en el Mercosur.
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