12 de mayo 2011 - 09:10

Brasil trabó la entrada de autos argentinos (hay más de 2.500 varados en la frontera)

Brasil es un destino clave para los productos de la industria automotriz nacional.
Brasil es un destino clave para los productos de la industria automotriz nacional.
El gobierno de Dilma Rouseff decidió imponer un régimen de licencias no automáticas al ingreso de diversos modelos de vehículos fabricados en varios países. La medida afecta principalmente a la Argentina, pero también a México y Corea del Sur, los tres países que más le venden a Brasil.

Según pudo saber ámbito.com, en la frontera, ya hay más de 2.500 autos fabricados en la Argentina que no han podido ingresar a Brasil. "La mayoría de los vehículos que están frenados en este momento son de General Motors y de Mercedes Benz", indicaron fuentes del sector automotriz.

Lo que más molestó en el Gobierno y el sector privado es que la decisión brasileña se produjo de repente, sin aviso y que además afectó a la mercadería que ya se encontraba en tránsito. "No se pueden poner licencias o trabas sobre lo que ya está en tránsito. En general cuando suceden este tipo de situaciones comienza a aplicarse a los futuros despachos pero no a lo que se encuentra en camino", reprochaban fuentes del sector.

Ya al mediodía el sitio web del matutino brasileño O Estado de Sao Paulo indicaba que en la frontera había unos 67 camiones con autos y autopartes fabricados en la Argentina que no han podido ingresar a Brasil.

Consultado respecto a los motivos de la medida, el ministro de Comercio e Industria brasileño, Fernando Pimentel negó que se trate de una represalia comercial hacia la Argentina. "Están usando el término equivocado. Represalia es una cosa complicada de hacer, por el momento estamos apenas monitoreando. Las medidas tomadas en las aduanas de Brasil fueron tomadas contra varios países", dijo Pimentel.

No obstante, la aplicación de licencias no automáticas por parte de Brasil a la industria automotriz de la Argentina, sucede luego de que el ministro de Comercio e Industria brasileño, Fernando Pimentel, aseguró haberle enviado una carta a su par Débora Giorgi aduciendo demoras en el ingreso de productos brasileños a la Argentina y pidiéndole que las resuelvan antes del fin de semana.

Según el matutino brasileño O Estado de Sao Paulo, la preocupación del gobierno de Dilma Rousseff es con el crecimiento de las importaciones de coches de este año. Y asegura que entre abril 2011 y abril de 2010, el promedio diario de las importaciones brasileñas de automóviles creció 55,7%. Y que en el acumulado entre enero y abril de este año frente a igual período de 2010, el aumento fue del 80,3%.

En el Gobierno nacional las declaraciones de ayer de Pimentel y esta sorpresiva medida no cayeron nada bien y aseguran que Brasil no puede quejarse cuando cada vez exporta más a la argentina. "En el primer trimestre la balanza comercial creció más de 40% a favor de Brasil, es insólito que se quejen. Son ellos los que cada vez ponen más trabas a nuestros productos", dijo a ámbito.com una alta fuente desde Gobierno.

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