Con tantas idas y vueltas que está teniendo el mercado es muy fácil perder de vista dónde estamos parados. Por lo pronto, la suba de 1,85% que tuvo el NASDAQ la última rueda impulsó a los más optimistas a volver a hablar de un inminente rally para el sector tecnológico, ya que el Promedio Industrial apenas si mostró entonces una mejora de 0,72% al cerrar en 10.990,41 puntos. Lo que es más, la incapacidad que demostraron las blue chips en las últimas ruedas de superar la línea de los 11.000 puntos, les sirvió como argumento para aconsejar "salirse" del Dow y "pasarse" a los papeles del mercado electrónico. El problema de esta visión es que deja de lado la circunstancia que si bien a lo largo de la última semana el Promedio Industrial retrocedió 0,14%, el NASDAQ se desplomó 4,51%, con lo que los saldos anuales son positivos en 1,88% para el primer indicador bursátil y negativos en 13% para el segundo. Si bien hay quien ha estado hablando en las últimas semanas de un rally en las acciones de segunda línea, englobadas en el Russell 2000, lo cierto es que a pesar de ser las "grandes postergadas" del rally de los '90 apenas han ganado 3,76% en lo que va del año, luego de perder 1,36% en las últimas cinco ruedas. Si bien por el lado de las acciones las cosas no fueron demasiado halagüeñas en las últimas jornadas, no deja de ser significativa la caída que tuvo la tasa de bonos del Tesoro a lo largo de toda la curva de intereses, quedando en el extremo a 30 años en 5,707% y 5,375% a 10 años. Pasando a la rueda del viernes, si bien fue positiva para todo el rol de los grandes índices, de alguna manera fue típica en cuanto a la apreciación que hicieron los inversores de los números de la macroeconomía. Por la mañana se difundieron los números del desempleo para el mes de mayo, que demostraron que en lugar de aumentar como esperaba la mayoría de los analistas, la gente sin trabajo disminuyó, lo que constituye sin dudas una muestra de economía en expansión. Por otro lado, la Asociación de Gerentes de Compra difundió su índice, que mostró una caída mayor a la esperada en las decisiones de adquirir insumos, reflejando una economía en contracción. Al mismo tiempo se realizó una importante rectificación de los números de empleo del mes de abril. Con tanta incertidumbre no es raro que el mercado abriera en baja y recién pasado mediodía, cuando no llegaba ninguna mala noticia, se pusiera del lado ganador. De todas formas, con apenas 1.000 millones de papeles negociados en el NYSE y 1.550 millones en el NASDAQ, lo que quedó más claro es que siguen siendo muchos los que prefieren aguardar fuera del mercado.
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