EL RASTRO: San Lorenzo no perdió la ocasión de destinar cifras de un buen ejercicio para seguir bajando compromisos. Sus pasivos financieros eran 68% de la facturación neta (unos ocho meses) en 2002 y ahora sólo representan algo más de 30 días de sus ingresos. Lo siguiente continuó mostrando buena demanda y sólo el dilema del gas, que se encarga de remarcar, colocaba una nube en 2004.
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