14 de octubre 2008 - 00:00

Cañonero: "Determinación de Europa nos salvó del colapso"

GustavoCañonero,economistadelDeutscheBank.
Gustavo Cañonero, economista del Deutsche Bank.
Recientemente llegado de Washington, el economista jefe para América latina del Deutsche Bank, Gustavo Cañonero, aseguró que «la determinación europea nos salvó del colapso total». Sin embargo, afirmó que ahora, aquietadas un poco las aguas en los mercados financieros, «el proceso de depuración y desaceleración económica recién empieza».

Para Cañonero, graduado en el MIT, «el daño ocasionado a los balances de los bancos y las empresas en las últimas semanas va a causar un racionamiento de crédito que no tiene muchas referencias históricas».

Periodista: ¿Cuáles fueron los temas dominantes en Washington?

Gustavo Cañonero: El karma del fin de semana fue el de encontrar la respuesta adecuada desde las políticas públicas. La conclusión casi inmediata fue la de tomar como referente la propuesta británica y aplicarla de la forma más coordinada posible. Por suerte, Europa no esperó lograr consenso y aceleró el anuncio de medidas bilaterales paralelas y coordinadas. La otra discusión fue la de cómo resucitar al FMI y prepararlo para ofrecer asistencia a las economías emergentes más expuestas al coletazo de la crisis mundial.

P.: Entonces, ¿ya vimos lo peor de la crisis?

G.C.: Tiene varias dimensiones y difícilmente se pueda decir que ya pasamos lo peor. Pero sí diría que la propuesta europea va al núcleo del problema y establece los pilares de un lento proceso de normalización. Todavía falta una acción más ejecutiva de los americanos, pero me parece que es sólo cuestión de tiempo. Para mí las medidas anunciadas por los estados europeos evitaron el colapso total del sistema financiero internacional. En otras palabras, la inacción política nos llevaba inevitablemente a la salida rusa, con el cierre de los mercados como la única manera de parar la dinámica autodestructiva; y a la posible nacionalización de la banca internacional. Por suerte, eso pareciera haber quedado atrás. La recuperación será lenta y poblada de consolidaciones, cierres, y hasta defaults corporativos. Por eso, desde la economía-real creo que todavía no hemos visto nada; más bien el proceso de depuración y desaceleración económica recién empieza. Frenada la hemorragia de los mercados, se evita una destrucción innecesaria e indiscriminada de valor que probablemente sí prevé mercanes,dos más estables, volátiles, pero con un sesgo a la recuperación. A partir de ahora, los fundamentos económicos comienzan a dominar nuevamente, pero en un estado de la naturaleza bastante menos próspero, o más bien medio mezquino.

P.: La última frase suena a pronóstico de recesión mundial. ¿Es eso lo que se espera?

G.C.: El daño ocasionado a los balances de los bancos y las empresas en las últimas semanas va a causar un racionamiento de crédito que no tiene muchas referencias históricas. Algo así como la sequía total de fondos a lo que están acostumbrados los países periféricos.

Conclusión, es muy probable que veamos un crecimiento negativo en los Estados Unidos y Europa en los próximos dos a cuatro trimestres y también anticipa un número negativo de crecimiento para todo el año 2009 en el G-3. En este contexto, las economías emergentes no necesariamente sufran recesiones, pero sí una fuerte desaceleración, que va desde 1,5% de menor crecimiento para economías muy sólidas, como la chilena o la china, y entre 2,5% y 4% para la menos robustas o muy dependientes de exportaciomundoque son los grandes perdedores en esta nueva configuración estelar.

P.: ¿Entonces la Argentina está bastante expuesta al ciclo mundial?

G.C.: La Argentina es un caso bastante atípico, porque tiene una fuerte exposición al de commodities, pero sigue siendo una economía bastante cerrada y con muy poco financiamiento. Por lo tanto, sufriremos el shock de los commodities. De todas maneras, por razones de idiosincrasia, el racionamiento de crédito ya había comenzado antes de lo peor de la crisis-internacional y por ello el crecimiento económico del país ya muestra claros signos de desaceleración.

P.: ¿Esa es la opinión generalizada en el exterior sobre la Argentina?

G.C.: La verdad que no. La gente está muy negativa. Sólo hace falta mirar el precio de los activos argentinos. Para mí, la percepción sobre la Argentina está sobrepenalizada, pero se explica por la negación de las autoridades por un período demasiado prolongado de una cambiante realidad económica, en constante deterioro. Sinceramente, creo que las últimas semanas se han mostrado mucho más sensible a la realidad.

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