El campo realizará entre hoy y mañana nuevas medidas de fuerza contra la política agropecuaria del gobierno de Cristina de Kirchner. En tensión tras el polémico acuerdo que firmó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con frigoríficos para instalar trece cortes a precios sugeridos, medida que no se aplica en la práctica. Los sectores más rebeldes del sector productivo decidieron llevar adelante bloqueos a terminales portuarias de Rosario y un boicot a la venta de carne y hacienda en pie. A ello se suma el malestar por el precio local del trigo y la crisis lechera.
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«El detonante de esta movilización es la desastrosa política oficial en materia de trigo, pero se juntan los problemas de la producción ganadera y lechera», afirmó el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi. El malestar se expresará hoy por medio de una movilización a las 11, frente a la zona de General Lagos, 30 kilómetros al sur de Rosario. Cargill y Dreyfus son las firmas molineras más representativas de la zona. La crítica apunta al cierre de las ventas de trigo al exterior, extendida por el gobierno hasta el 8 de abril, que impide a los agricultores aprovechar los altos precios internacionales, que ostentan cotizaciones superiores en 40%.
También hoy se anunciarán otras medidas de fuerza: Carbap y el Sindicato de Trabajadores de la Carne brindarán al mediodía una conferencia de prensa para informar que mañana habrá media jornada de paro de faenadores y se llamará a un boicot para no comprar carne vacuna durante todo el día. La protesta incluirá una movilización por la mañana al Mercado de Liniers y el pedido a los productores para que no se venda hacienda en pie.
«El acuerdo de precios es irrisorio y mentiroso», fustigó Silvio Etcheum, titular del sindicato rebelde que ya realizó paro el miércoles pasado y se movilizó hasta la Secretaría de Agricultura que dirige Javier de Urquiza.
FAA y la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), que conduce Pedro Apaolaza, son las entidades rurales que expresan mayor descontento con la crisis ganadera y el acuerdo firmado el viernes último. A su vez, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) -que nuclea a Carbap- tendrá reunión de consejo directivo mañana y podría definir nuevas medidas de fuerza, de alcance nacional.
La desconexión entre las políticas oficiales para el agro y los productores son muy grandes -aunque aún se espera por medidas oficiales de apoyo al sector-, y el escenario es muy similar al de mayo del año pasado. En ese entonces, tras un acuerdo que incluyó precios de referenciapara cortes, media res y ganado en pie, CRA -que agrupa a 13 confederaciones en todo el país- y Carbap lanzaron un paro nacional de 12 días que impactó con fuerza en el ingreso de hacienda y en la llegada de carne a comercios.
Mientras tanto, el precio de la carne no cede. El kilo de media res se mantiene entre $ 9,30 y $ 9,60, contra $ 7,86 sugerido por el acuerdo de Moreno y que es la garantía para que los carniceros apliquen los precios rebajados; en tanto que ayer la hacienda se comercializó con subas en Liniers, con novillos de hasta 350 kilos a $ 3,44, contra $ 3,22 del viernes.
Por su parte, en torno a la crisis lechera, Mario Llambías, titular de CRA, denunció que podría llegar a haber faltantes de lácteos durante el invierno. «Me parece que preocupa más el índice del INDEC que el real abastecimiento a la gente», señaló; en tanto que desde el sector se advirtió que en los últimos años se pasó de 20 mil tambos instalados a 12 mil.
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