22 de septiembre 2026 - 18:26

Casi la mitad de los postulantes argentinos rechazó un empleo por exigir presencialidad

Según un informe, el 48% de los postulantes descartó propuestas de empleo por falta de flexibilidad geográfica y horaria. La resistencia al esquema presencial choca con la presión de las empresas, en un mercado donde el modelo híbrido se consolida como la opción preferida.

Flexibilidad laboral: el 73% de los especialistas en RRHH cree que el futuro será híbrido, consolidando este modelo.

Flexibilidad laboral: el 73% de los especialistas en RRHH cree que el futuro será híbrido, consolidando este modelo.

Según un estudio, el 48% de los talentos en Argentina rechazó una oferta laboral porque requería presencialidad: el 39% lo rechazó porque implicaba trabajar de manera 100% presencial; y el 9% porque requería algún grado de presencialidad.

Los datos surgen del estudio 100% Presencialidad de Bumeran, la app para encontrar trabajo en Latinoamérica. Del estudio participaron 3.181 personas, entre trabajadores y especialistas en Recursos Humanos, de Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú.

En contraste, siete de cada diez especialistas en Recursos Humanos sostienen que el retorno a la presencialidad plena (100%) ya es una realidad en las organizaciones, mientras que el 30% restante no observa dicha tendencia.

Federico Barni, CEO de Bumeran.com, indicó que "en apenas un año, la dinámica laboral experimentó un giro estructural. El esquema híbrido creció 24 puntos porcentuales respecto a 2025 y se consolidó como la modalidad predominante, al tiempo que la presencialidad total cayó 30 puntos. Con un 73% de los especialistas en Recursos Humanos convencidos de que el futuro será híbrido, los datos confirman una tendencia hacia modelos flexibles y combinados, dejando atrás la rigidez de otras épocas”.

Los principales motivos del no a la presencialidad

El 41% de los talentos considera que la presencialidad impacta de manera negativa en su productividad, al 34% le resulta indiferente y para el 25% influye de forma positiva.

Entre quienes consideran que la presencialidad impacta de manera negativa, el 91% señala como principal motivo la pérdida de tiempo en traslados; el 82% identifica un mayor gasto económico; el 77% menciona más estrés o cansancio físico; el 69% sostiene que afecta su concentración debido a ruidos, interrupciones o reuniones frecuentes; y el 68% considera que pierde flexibilidad para organizar sus horarios.

En la misma línea, el 51% afirma que se distrae más en la oficina; el 42% considera que la presencialidad reduce su bienestar emocional; el 31% percibe una menor autonomía para gestionar sus tareas; y el 6% señala otros motivos.

Entre los postulantes que consideran que la presencialidad impacta positivamente, el 46% destaca que favorece la colaboración y el trabajo en equipo; otro 46%, que permite compartir con sus compañeros; el 45% considera que ayuda a balancear el trabajo y la vida personal; el 42%, que permite mantener una rutina más clara; el 39%, que facilita la comunicación con líderes y colegas; y el 38%, que permite aprender de manera más directa y rápida.

Dentro de este mismo segmento, un 36% sostiene que acudir a la oficina favorece su nivel de concentración. En tanto, un 29% aprecia la fluidez para recibir retroalimentación sobre su desempeño, un 23% pondera las oportunidades para tejer redes de contacto (networking) dentro y fuera de la compañía, y un 5% apunta otros motivos.

Casi 5 de cada 10 trabaja bajo un esquema híbrido

En cuanto a la modalidad laboral vigente, casi la mitad de los trabajadores (47%) se desempeña bajo un esquema híbrido. Por su parte, la presencialidad exclusiva abarca a un 33% de los encuestados, mientras que solo dos de cada diez (20%) realizan sus tareas de forma 100% remota.

La evolución de los formatos de trabajo evidencia un marcado contraste respecto al año anterior. En 2025, la presencialidad dominaba con el 63% de los trabajadores, mientras que el modelo híbrido alcanzaba al 23% y el remoto al 14%. Al analizar la penetración del esquema híbrido por países, Chile lidera con un 42%, seguido por Perú (28%), Panamá (25%) y Ecuador (17%).

El 73% de los trabajadores afirma que la modalidad de trabajo fue definida exclusivamente por la organización, mientras que solo el 7% señala que la decisión se tomó de manera conjunta entre la empresa y el trabajador.

6 de cada 10 trabajadores rechazaría una oferta laboral si no se ajusta a su modalidad de trabajo ideal

Según el informe, el 64% de los trabajadores afirma que rechazaría una oferta laboral si no se ajusta a su modalidad de trabajo ideal: el 50% señala que no aceptaría un puesto 100% presencial, el 8% rechazaría una posición que requiera presencialidad y el 6% no aceptaría un empleo totalmente a distancia.

Por otra parte, desde la perspectiva de Recursos Humanos, el 91% de los especialistas considera que la modalidad de trabajo impacta en la búsqueda de talentos; y solo el 9% considera que no tiene influencia.

Solo el 8% de los talentos preferiría trabajar de manera presencial

Un dato por demás interesante del estudio es que, si pudieran decidir libremente cómo trabajar, el 51% de los talentos elegiría un esquema híbrido, el 41% optaría por una modalidad completamente remota y apenas el 8% elegiría trabajar de forma presencial, la manera clásica.

A nivel regional la tendencia es similar: en Chile el 51% de los talentos elegiría un modelo híbrido; en Panamá el 48%; en Perú el 43%; y en Ecuador el 34%.

Entre quienes prefieren una modalidad híbrida o remota, el 83% señala que el principal beneficio es ahorrar tiempo de traslado, mientras que el 77% destaca que permite equilibrar mejor la vida personal y laboral y el 73% menciona el ahorro de dinero asociado al transporte, las comidas, la vestimenta y otros gastos.

¿Y el futuro? 7 de cada 10 especialistas cree que será híbrido

Según el estudio de Bumeran, 73% de los especialistas cree que dentro de diez años la modalidad será principalmente híbrida; el 18% considera que será 100% remota; y solo el 9% proyecta un futuro completamente presencial.

Entre las personas trabajadoras, el 67% cree que en el futuro predominará un modelo híbrido, mientras que el 23% proyecta un trabajo completamente remoto y el 10% imagina un esquema 100% presencial.

Te puede interesar