¿Será que no podrá venderse Disco? Después del fracaso de la operación con Cencosud, y cuando parecía encaminada la compra por parte de un joint-venture formado por Francisco de Narváez y Casino Guichard, ayer el grupo francés habría decidido abandonar el barco de la compra de la segunda cadena minorista argentina, después de varias y tormentosas reuniones con sus actuales propietarios, la holandesa Royal Ahold.
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Esta deserción, que no sorprendería y de la que venía hablándose casi desde el comienzo de la transacción, dejaría sólo a De Narváez como único interesado en -y eventual propietario de-Disco SA. El trascendido indica, sin embargo, que el ex dueño de Tía estaría volando por estas horas de regreso a Buenos Aires para cerrar trato con un grupo nacional que ingresaría como socio minoritario en reemplazo de los franceses. Como es sabido, lo que complica profundamente esta operación es la interdicción trabada por la AFIP contra bienes de Disco por un reclamo de Impuesto a las Ganancias a raíz de una emisión de obligaciones negociables, y también el embargo trabado por un juez uruguayo en virtud del reclamo de un grupo de ahorristas del ex Banco Velox -que era de la familia Peirano, igual que 50% de Disco-. Habrían sido las discusiones alrededor de cómo zanjar estas dificultades las que distanciaron a ejecutivos franceses y holandeses.
Casino Guichard, que en la Argentina opera con las marcas Libertad y Leader Price, iba a aportar 40% de los 350 millones de euros que se estima terminarán pagando los compradores por Disco. Ese mismo porcentaje iba a ser el que tendría en la nueva sociedad, de la que De Narváez poseería el restante 60%. El acuerdo entre los socios -que ayer se habría caído-preveía una opción a favor de Casino Guichard a cinco años para quedarse con 100% de Disco. Es posible especular entonces que, dado que la relación De Narváez/Casino no sufrió ningún traspié, los franceses podrían ingresar como socios minoritarios una vez que el empresario argentino cierre el «deal» con los holandeses. Esto, claro, a condición de que los socios que consiga De Narváez no quieran quedarse en y/ o con la empresa.
¿Quiénes serán los socios?
Los nombres son los de siempre, y algunos más. No hay que olvidar que Jorge Brito, titular del Banco Macro-Bansud y de ADEBA ofreció públicamente un crédito sindicado por unos $ 200 millones -cuya parte mayoritaria aportaba su propia entidad, acompañada por otros bancos nacionalespara ayudar a De Narváez a comprar Disco. Fue en los días en que Ahold le había firmado una carta de exclusividad a la chilena Cencosud, y De Narváez salió a dar una batalla que parecía perdida de antemano: asegurar que él era mejor candidato que Horst Paulmann, argumento que fue apoyado desde el gobierno nacional dentro del marco de la declamada reinvidicación de la «nueva burguesía nacional».
Los plazos, además, parecen acortarse: es que, tal como adelantara este diario, el lunes vence el acuerdo de exclusividad extendido por Royal Ahold a favor de De Narváez-Casino. Sin embargo, fuentes cercanas al empresario aseguraron que, a pesar de este «deadline», se seguirá negociando más allá de esa fecha sin necesidad de firmar nuevos convenios. Para eso, y a pesar de su vuelo a Buenos Aires, dejó en Amsterdam a todos los ejecutivos de su equipo que lo acompañan en esta transacción. Ahold decidió vender Disco para cubrir pasivos originados en un escándalo contable por utilidades infladas de sus sucursales en Estados Unidos. Justamente en ese país, anunció esta semana, venderá 204 locales de sus cadenas de proximidad Wilson Farms, Sugar Creek y Tops Xpress, que emplean a unas 2.100 personas, por las que esperan obtener alguna cifra entre u$s 50 y 100 millones. Se trata, de todos modos, de un pequeño paso hacia el objetivo de vender activos por u$s 3.100 millones antes de que termine 2005, para recortar un pasivo de u$s 14.000 millones.
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