7 de julio 2004 - 00:00

Castells ya tiene 40 denuncias

Raúl Castells.
Raúl Castells.
La Justicia investiga al menos 40 denuncias contra el dirigente de los « piqueduros» Raúl Castells.

Integrantes de su movimiento aseguran que esa agrupación los extorsiona, esclaviza y que durante las movilizaciones los incita a cometer desmanes
.

Los denunciantes afirman, además, que serían obligados a pagar una «multa» de entre 50 y 80 pesos mensuales por no participar de los piquetes. Los que faltan a un determinado número de marchas directamente se les da de baja de los planes sociales. Para acceder a estos subsidios deben cumplir el requisito de afiliarse a su movimiento.

También denunciaron que el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) presuntamente vende la mercadería que recibe como donación del Estado y de las cadenas de supermercados. Paradójico: esos productos tienen como destino los comedores comunitarios.

Las acusaciones fueron radicadas en la Unidad Fiscal de Investigaciones de la Seguridad Social (UFISES) a cargo del fiscal Guillermo Marijuan, quien ya abrió causas en los juzgados de Lomas de Zamora, La Matanza, Morón, La Plata, Corrientes y Tucumán.

Aunque siempre hubo sospechas de extorsión sobre los dirigentespiqueteros, hasta ahorano existían denuncias concretas y de la gravedad que el fiscal Marijuan reunió contra la agrupación. Esas acusaciones -en un primer momentollegaron al Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada, cartera que tiene a cargo la distribución de los planes Jefes y Jefas de Hogar de desocupados.

Los miembros del movimiento que denunciaron a Castells expusieron que:

. Además de cumplir con las horas de trabajo que se dispone en los planes sociales, los dirigentes de ese movimiento los obligan a asistir a las marchas.

. Hay dirigentes que cobran a los afiliados «entre
50 y 80 pesos» por mes en concepto de multa por no participar de los piquetes. Este mecanismo es regla hasta para quienes no pueden asistir por problemas de salud o tener hijos chicos.

.
Deben pagar, además, una «cuota social» de 5 pesos mensuales, 3 de los cuales están destinados a pagar los micros que se utilizan en las movilizaciones. Pero eso no ocurre, porque la agrupación «nunca solventó ese tipo de gastos». Por el contrario, son los mismos piqueteros quienes juntan el dinero para ir a las marchas.

. Cuando no recibían a los dirigentes en una dependencia oficial «se
incitaba a las personas que los acompañaban a romper cosas para que los atiendan, o si no se tomaba el lugar y se entraba a la fuerza arriesgándose a que los integrantes de la marcha sean reprimidos y heridos».

También, se hace referencia a los «achiques», es decir, el cobro de «peaje» durante los piquetes en las rutas o en las cabinas de las autopistas donde levantan las barreras para que los automovilistas circulen libremente.

. «Los
dirigentes nos mandan a hacer los ' achiques'. Nos dan los chalecos amarillos y nos dicen que tenemos que juntar plata para mantener el merendero», se quejó uno de los beneficiarios de la localidad de Pablo Podestá, mientras que otro denunció que lo obligaban a «pedir moneditas en las rutas».

. Otra denuncia, en este caso de un grupo de desocupados correntinos de Saladas, sostiene que hay dirigentes que «nos está esclavizando para su enriquecimiento propio, haciéndonos vender pastelitos y rifas».

. Con respecto a la venta de la mercadería que en teoría debe ser utilizada en los comedores, afirman que «se la venden a la misma gente que va a marchas para pedir esos alimentos y medicamentos». Y afirman que los dirigentes depositan estos productos en un galpón de la localidad bonaerense en Villa Albertina.

. También los acusan de «vender
en cuotas electrodomésticos» a los piqueteros en lugar de dárselos para que cocinen como contraprestación y así puedan generar nuevas fuentes de trabajo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar